lunes, junio 18, 2007

El don

"Cuando en el mundo aparece un verdadero genio,
puede identificársele por este signo:
todos los necios se conjuran contra él"
Jonathan Swift



El Director Baroja se había acostumbrado a recibir a Núñez en su despacho. La primera vez había llegado con un ojo morado. Aquel día le resultó callado y simpático a pesar de que su compañero, Perona, le acusaba de ladrón. Decía que le había pegado porque estaba cansado de “eso que hacía con la mirada”.
-Empezó él, Señor Director –decía Perona gesticulando con los ojos desorbitados- Hace algo como “zas” y el lápiz se empieza a mover solo… y luego hace algo como “zuas” y el lápiz se va volando hasta su mano, y eso sí que no, robarme no. Por eso le pegué.


Núñez sonreía con la inocencia resaltada por la hinchazón de su ojo y se encogía de hombros disculpándose. Baroja pensó que a los catorce años hay cosas que solo se pueden resolver a puñetazos y así había sido desde la antigüedad. Los castigó con una tarde de clase de recuperación.

La segunda vez llegó a la oficina por haber levantado la falda de todas las compañeras de clase. Baroja estuvo más atento esta vez.

-¿Las levantó todas? –preguntó
-No sé cómo lo hace -dijo la maestra- pero sé que fue él porque ya lo he visto hacer cosas parecidas. Pone las manos así y “zas” de pronto se mueven las cosas a su alrededor. Tenía esa cara cuando todas las faldas de las niñas se levantaron hasta la cabeza. Este muchacho tiene algo raro.
-¿Y no sería el viento? –intentó tranquilizarla Baroja
-¿Cree que soy tonta? –dijo amenazante
-En absoluto
-Fue Núñez –dijo casi deletreando.

Baroja se quedó a solas con el joven e intentó parecer severo mientras le hablaba del pudor y de las buenas costumbres. Núñez recibió el discurso sin bajar la mirada. No intentaba desafiar al Director pero tampoco parecía estar arrepentido. Su expresión parecía más bien compasiva; como si tratara de ocultar a Baroja algo fuera de su comprensión, como si hubiera una justificación superior, algo mucho más trascendente que una simple falda levantada. Baroja acabó su discurso sin llegar a creérselo, y tras un silencio le preguntó si de verdad podía mover cosas con sólo mirarlas. Núñez asintió lentamente con una sonrisa de complicidad. El castigo fue dos tardes de recuperación, más que nada para complacer a la maestra.

Dos semanas después Baroja hacía una ronda por los pasillos. De pronto se abrió la puerta del aula de octavo y vio algo insólito. La maestra corría aterrada con la camisa abierta intentando tapar con las manos sus tetas brinconas. Mientras ella se refugiaba en el baño, Baroja entró en el aula y en el medio de un bullicio de carcajadas y gritos encontró a Núñez todavía con las manos extendidas.

-Literalmente la desvistió con los ojos –le dijo Baroja a los padres de Núñez dándose cuenta tarde de lo impropio del chiste-. No sabemos cómo lo hace, pero ni siquiera la tocó. Los botones se empezaron a abrir sin que ella pudiera hacer nada.
-¡No puede ser! Mi hijo es incapaz de eso-dijo la madre.
-Parece que sí, le llaman telequinesis, mover objetos con la mente. Algo que hasta ahora era un mito.
-¿Levantar faldas? ¿Abrir camisas? –dijo el padre mostrando el puño a Núñez que se encogía en un rincón- ¡Tú lo que eres es un aberrado!
Baroja trató de reorientar la discusión:
-Lo que hace su hijo es increíble –dijo.
-Sí, una vergüenza –dijo la madre
-No, me refiero a lo de mover objetos con la …
-Lo hemos criado con valores –dijo el padre- y se ha convertido en un degenerado, solo le interesa una cosa. Por eso pasa todo el día encerrado en su cuarto, ya me imagino haciendo qué…
-¡Arturo! –le interrumpió la mujer- No sigas.
-Eso es lo de menos –intentó decir Baroja- Esto puede ser todo un descubrimiento para la ciencia.
-¿Lo de menos? –gritó el padre- ¡Inmoral! Por eso la Sociedad de Representantes quiera votar contra usted en el Consejo. Lo más importante son los valores, lo demás sólo son excusas para la perversión. Eso debería saberlo usted, pero ya que no podemos confiar en su criterio tendremos que buscar a un profesional de verdad.

El especialista apenas habló con él. Nunca le contó que su diagnóstico fue Trastorno de Hiperactividad Sexual. Su madre se aseguraba dos veces al día de que tomara su medicación, y a veces si lo notaba inquieto, le daba una tercera dosis. En el colegio se hizo legendario el incidente de la camisa de la profesora; pero era difícil asociarlo a aquella figura taciturna y somnolienta en que se convirtió Núñez por efecto de las pastillas. Nunca volvió a la oficina de Baroja porque este fue destituido por el Consejo tres meses después. El nuevo director sólo reparó en él porque sus notas descendieron significativamente, tanto que tardó dos años más de lo previsto en terminar el bachillerato.

El día de la graduación, bajo su toga, Núñez movió las manos como solía hacerlo. Quizás con un poco de concentración volarían los birretes, se levantarían las togas, caerían las lámparas; pero una niebla en su mente ablandaba cualquier esfuerzo, y el único pensamiento que fluía espontáneamente era que tenía sueño. Papá y mamá aplaudían emocionados en la tercera fila.

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9 Comentarios:

Blogger JHWH escribió...

Es cierto que el temor a que aquellos que "sacan los pies del plato" puedan cambiar las cosas activa los más viles mecanismos para tratar de cambiarlos a ellos.
Excelente entrada, felicidades.

10:49 PM  
Blogger Marcela Sanabria escribió...

A partir de hoy y durante un mes han nacido y nacerán los hombres y mujeres de tu signo. Feliz cumpleaños y feliz solsticio de verano!

11:41 PM  
Blogger Linus Lowell escribió...

Jhwh:

Lo que siempre me he preguntado es cuántos de los que "sacan los pies del plato" se han quedado en el camino. Alvaro de la Iglesia escribió un libro llamado "Los que se fueron a la porra", en el que existía un territorio en las afueras de Madrid al cual se iban todas las personas que por una razón u otra habían sido "enviadas a la porra". Allí coincidían idiotas de todo tipo con genios incomprendidos. La Porra era un lugar lleno de perdedores; pero definitivamente encantador.

11:31 AM  
Anonymous Anónimo escribió...

¿en este siglo dónde están los escritores,los poetas, los genios de la pintura, los de la música?
¿dónde están todos?

12:03 PM  
Blogger Linus Lowell escribió...

Anónimo:

En este siglo en el que solo vale el espectáculo televisivo, sospecho que los genios siguen por ahí; pero no llaman la atención de nadie porque no prometen cosas absurdas a sus votantes, no se operan las tetas, y no cantan en concursos adolescentes.

1:04 PM  
Blogger Coll, Rodrigo Coll escribió...

Cuando Pedro Emilio Coll, uno de mis mayores, escribió el diente roto dejó clara un triste metáfora para el siglo XX: el poderoso encanto de la estupidez como posibilidad de triunfo.

Leo tu post y pienso en una secuencia enteramente lógica: el fracaso del sentido común en un mundo donde lo estúpidez que alguna vez narró el viejo Coll es el establishment, el estado real de las cosas.

Abrazo, mi pana. Por aquí le estamos esperando.

5:05 PM  
Anonymous lennis escribió...

Mi querido linus, había pensado desde hace un par de días dejarte un comentario acá, pero después de leer el de Rodrigo creo que no vale la pena (siempre tan acertado él). Así que te escribo sólo para dejar constancia de que he vuelto a estar por aquí y que, como siempre, ha sido sumamente grato.

Besote

6:43 PM  
Blogger Linus Lowell escribió...

Rodrigo:

Quizás la estupidez campa a sus anchas porque todos en algún momento hemos creido ser genios incomprendidos, cuando en realidad somos tontos incomprensibles. Es difícil que se imponga la cordura cuando casi nunca se puede distinguir una cosa de la otra. Un abrazo

Lennis:

Alegras este blog dejando aunque sea una huella digital.

1:46 AM  
Blogger La Gata Insomne escribió...

Qué placer!!!!
esto es un buen cuento, un relato, un retrato!!!
Creo haber estado en casi todos los roles del cuento!!!!

Síndrome de hiperactividad Sexual!!!
sexualiin!!! de Roche en lugar de Ritalín
pobre chico, lo aCHICOpalaron,
soy psico y veo las barbaridades que hoy se hacen para "cotrolarlo"TODO, y en ese TODO se cargan lo mejor!!!
me encanta tu manera de "echar cuentos"

9:03 AM  

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