<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300</id><updated>2011-12-03T15:17:02.622+01:00</updated><category term='nos mean y la prensa dice que llueve'/><category term='La bragueta solitaria'/><category term='gemidos entre baldosas'/><category term='autores con el culo al aire'/><category term='corazón de tiza'/><title type='text'>Historias en la Pared del Baño</title><subtitle type='html'>Quizás la clave para descubrir las semejanzas y diferencias con el sexo opuesto esté justamente donde nadie ha buscado: en el baño, donde improvisados literatos dejan sus mensajes sabiéndose libres y sin posibilidades de ser descubiertos.  Allí hablamos de nuestros odios, de nuestros deseos y de nosotros mismos: hombres y mujeres que, con el culo al aire, pintamos la pared y dejamos pistas de una historia que tras bajar la cadena quedará ahogada para siempre en el albañal.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>43</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-4635395977901686577</id><published>2008-09-01T23:58:00.002+02:00</published><updated>2008-09-02T00:03:26.276+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Un músculo azul</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SLxmSgzO8gI/AAAAAAAAAsY/ngf6LbhhD0U/s1600-h/DSC00262.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241176534580916738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SLxmSgzO8gI/AAAAAAAAAsY/ngf6LbhhD0U/s200/DSC00262.JPG" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;No sé qué pasa afuera. No sé cuanto tiempo llevo aquí, atenta, callada. Aunque el miedo me ha quitado el hambre el único sonido que me ha sobresaltado es el de mi estómago, que ha rugido un par de veces para demostrar que debo llevar muchas horas sin comer. Mi respiración se ha hecho queda y no quiero hacer ningún movimiento que me delate ni que me impida escuchar cualquier sonido. Afuera no hay donde huir, pero aquí tampoco estoy segura, sólo he ganado un poco de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da por recordar la cena en Montpellier. Fue la última vez que comimos en tierra antes de zarpar. Philippe estaba radiante; habíamos empezado a salir hacía tres años y desde entonces planeaba este viaje. Decía que no estaba hecho para estar encerrado en una oficina y que trabajar solo servía para pagar un sueño: comprar un velero y darle la vuelta al mundo. Todos los veranos desde que tenía diez años zarpaba con sus padres, pero lo que ahora él quería era una experiencia de absoluta libertad, condicionada solo por las estaciones, las mareas y los vientos. Yo apenas había navegado, pero una noche llegué a casa, harta de mi trabajo, de los vecinos, de las noticias del periódico y de un futuro que parecía lleno de hartazgos. Philippe me esperaba con la foto del velero que acababa de comprar y una invitación. Acepté de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo un ruido y de un salto me levanto. Aguzo mis sentidos. Otro golpe seco. Busco de nuevo algo contundente con lo que me pueda defender, pero en el baño de un velero apenas hay espacio para una persona. Encuentro una maquinilla de afeitar y con un bote de perfume golpeo el cabezal hasta que libera dos pequeñas hojillas. Las sujeto con mis dedos apuntando a la puerta. Desesperada, me doy cuenta de que no servirán de nada si se abre. Sin embargo las presiono fuertemente hasta que de mis manos temblorosas comienzan a caer gotas de sangre. Con esa tinta escribo mis iniciales en el suelo, como si quisiera dejar constancia de que estuve aquí, quizás ante la posibilidad de que no me encuentren jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardamos casi dos meses en recorrer el Mediterráneo. Tras superar los primeros mareos fue fácil acostumbrarse a esta nueva vida. Navegábamos cerca de tierra para contemplar los paisajes y pasear por los pueblos costeros. Nuestra plácida vida podía resumirse en navegar, nadar y hacer el amor. Philippe y yo comenzamos a tener una relación diferente. Nunca habíamos estado tan cerca, sin distracciones. Nos sentíamos felices y libres. Había días en los que apenas habábamos, pero nos sentíamos unidos, sincronizados y acompañados. Navegamos hacia el suroeste por toda la costa española. Algunos días se levantaba el viento y el Mediterráneo dejaba de ser el apacible mar que aparentaba, pero gracias a la radio siempre lográbamos anticiparnos y anclar en puerto antes de que la tormenta nos atrapara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ruidos. Comienzan espaciados, pero se hacen cada vez más rápidos. Desde donde estoy puedo sentir la vibración de los pasos rodeando la puerta. Contengo un gemido de terror, la garganta me arde de tanto apagar mis jadeos. Las hojillas apuntan en dirección a los pasos y se hacen ridículas a medida que se acercan. Escucho cosas que caen y se suman a los destrozos que ya hay afuera. De pronto un golpe en la puerta y un furioso forcejeo en la manilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zarpar de Algeciras fue como dar un salto al vacío. Me daba vértigo abandonar la seguridad de la costa para arrojarnos a la inmensidad del Atlántico. Philippe sin embargo decía que la aventura empezaba ahora. Durante los primeros tres días no pude dormir tranquila. A nuestro alrededor solo habían dunas de agua que esporádicamente eran atravesadas por intimidantes buques mercantes. Todo era una bofetada de insignificancia. Sin embargo el sosiego se volvió terror cuando estalló sobre nosotros una tormenta que durante veinticuatro horas golpeó el velero y casi nos destroza. Este viaje ya no era un juego. Nos deslizábamos como un insecto sobre un inmenso músculo azul que podía aplastarnos si se le antojaba. Apenas hablábamos, la rutina era la misma cada día: turnos para navegar y comer. Philippe comenzó a perder el entusiasmo. Se levantaba cada vez más tarde y varias veces acabamos discutiendo porque me tocaba hacer más horas en mis turnos. Cuando no estaba al timón se tiraba a un lado de cubierta y yacía sin moverse durante horas, con la mirada perdida. Sólo comía porque yo le obligaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta apenas aguanta los golpes. La cerradura se va deformando. Trato de contrarrestar los embates con mi pie y grito con todas mis fuerzas aunque nadie me pueda escuchar. Mi cerebro está encandilado por el terror, no puedo pensar. Sólo un recuerdo inútil aparece: el segundo antes de encerrarme aquí pensé que quizás debía estar cerca del mar para lanzarme si algo así ocurría, pero un primitivo, e idiota instinto me hizo creer que estaría mejor bajo techo, como en una madriguera, aunque no tuviera salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche me topé con una mirada que me desconcertó. En los ojos de Philippe vi por primera vez algo mucho más turbio que un disgusto del que nos pudiéramos reconciliar. Lo realmente pavoroso era que tras su odio había un completo desconocido. Descubrí que durante sus turnos abandonaba el timón y dejaba el velero a la deriva. Por eso, aunque pasaban los días, las Islas Canarias no aparecían en el horizonte. Mis conocimientos de navegación no eran suficientes para reorientar el barco, hasta ahora había navegado bajo las instrucciones de Philippe; pero de nada sirvieron mis protestas, ruegos y hasta mimos para recuperarlo. Se limitó a mirarme con frialdad y sólo rompió el silencio para murmurar una frase que luego repitió gritando demencialmente:“por tu culpa vamos a morir aquí, puta” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve el silencio. No me atrevo a moverme ni siquiera para pegar la oreja a la puerta. Empiezo a percibir, primero tenue y luego con intensidad un olor que reconozco aterrada: gas. Debe haber abierto las llaves de la cocina. Quiere ahogarme. Cuando veo las manchas de sangre que mis dedos han dejado por todo el baño, la furia sustituye al miedo: No pienso quedarme aquí. Presiono la manilla de la puerta y dando un empujón la abro lista para correr a cubierta y lanzarme al mar. Pero freno en seco. Philippe está sentado en la escalerilla obstaculizando el paso. El aire es casi irrespirable, pero a él no parece importarle. Con una sonrisa que define la locura me dice: “por tu culpa vamos a morir aquí”, saca un mechero del bolsillo y lo enciende.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-4635395977901686577?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/4635395977901686577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=4635395977901686577' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4635395977901686577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4635395977901686577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2008/09/un-msculo-azul.html' title='Un músculo azul'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SLxmSgzO8gI/AAAAAAAAAsY/ngf6LbhhD0U/s72-c/DSC00262.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-3848667717662326770</id><published>2008-08-10T01:43:00.003+02:00</published><updated>2008-08-10T01:51:31.912+02:00</updated><title type='text'>Fragmentos de Furia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SJ4tU1SIwCI/AAAAAAAAAsQ/9WZ4mKgwt7U/s1600-h/192.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SJ4tU1SIwCI/AAAAAAAAAsQ/9WZ4mKgwt7U/s200/192.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5232669652974878754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 204); font-weight: bold;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un día, tras años de matrimonio ella le dice que se marcha.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dice que se ha dado cuenta que su vida no es lo que había imaginado.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Él, atónito, le pregunta qué es lo que ha hecho mal.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ella le aclara que siempre ha sido un buen hombre&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;y que no tiene la culpa.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“La que ha cambiado soy yo” ¿Hay otra persona? No, siempre te fui fiel.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo que ahora necesito es estar sola.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si no hay otro tiene que poder arreglarse.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No quiero darte falsas esperanzas, no hay vuelta atrás ¿Quieres que me vista diferente? ¿Quieres que hagamos algo nuevo en la cama? ¿Quieres que lea más? Ella vuelve a decirle que no es algo que se pueda cambiar, simplemente no se siente feliz con su vida y quiere volver a estar sola ¿Y cuando ya no quieras estarlo? Querré otra vida, diferente a esta ¿Cómo lo sabes? Lo sé.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Semana tras semana, ella recibe las llamadas de él ¿Cómo estás? Pregunta ansioso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Bien ¿Cuándo vas a volver? No volveré. Quizás, después que lo pienses mejor ¿No me echas de menos?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sí, es difícil retomar la rutina sin ti, pero la costumbre no es motivo suficiente para que estemos juntos ¿Estás con alguien? ¿Carlos? ¿Cheo?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Siempre le gustaste a Cheo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No hay otro hombre.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Entonces vuelve y lo arreglamos aquí.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sólo quiero estar sola ¿Cómo me has dejado de querer de la noche a la mañana? No lo sé, pero sólo queda un afecto.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;span style=""&gt;Mes tras mes él se desolla en la espera.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No hay noche en que no se sumerja en lágrimas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No puede desprenderse de ella mientras crea que puede haber una solución.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Para ella es cada vez más difícil mantener la calma.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sabe que él está tras esas llamadas a media noche en las que solo se escucha una respiración.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sabe que él la espía tras la vitrina de las tiendas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sabe que él garabatea las notas que se cuelan bajo su puerta “Si al menos me dieras una razón para odiarte…” escribe en una.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;span style=""&gt;Una tarde por teléfono él vuelve a rasgar su voz con las uñas de sus ruegos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ella asume entonces que no hay otra solución.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El siglo no continuará hasta que él tenga un motivo, hasta que en su versión no haya un engaño, un culpable, alguien que encarne la maldad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los fragmentos de furia son más fáciles de recoger que los de tristeza.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Así que resignada comienza a mentir: Tienes razón, hay otro hombre…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;span style=""&gt;Al fin todo obedece a un guión que ya está escrito.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En medio de insultos y reclamos, la voz de él va recuperando el aplomo de siempre, y antes colgar el teléfono, sin pizca de duda le espeta: No quiero volverte a ver, puta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-3848667717662326770?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/3848667717662326770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=3848667717662326770' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/3848667717662326770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/3848667717662326770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2008/08/fragmentos-de-furia_10.html' title='Fragmentos de Furia'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/SJ4tU1SIwCI/AAAAAAAAAsQ/9WZ4mKgwt7U/s72-c/192.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-6921967755333824541</id><published>2008-03-15T01:10:00.009+01:00</published><updated>2008-03-19T19:33:26.217+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gemidos entre baldosas'/><title type='text'>Esa típica fantasía</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R9sWYJ7vWaI/AAAAAAAAAro/r7rnXsVkhLA/s1600-h/Foto_030208_002.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177756800831674786" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R9sWYJ7vWaI/AAAAAAAAAro/r7rnXsVkhLA/s200/Foto_030208_002.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R9sV6Z7vWZI/AAAAAAAAArg/l4amlxXVm2s/s1600-h/Foto_030208_002.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Día 1 Querido diario:&lt;br /&gt;Hemos sobrevivido al aparatoso accidente. Solo sé que estamos en agún lugar en el Mar de Molucca, Indonesia. A pesar de la superpoblación mundial es sorprendente la cantidad de islas deshabitadas que aún quedan por estos lados. Hay mucha gente con ganas de irse a un lugar tranquilo, pero sólo si tiene electricidad y agua corriente. Aquí no hay nada de eso. A nuestro alrededor solo se ven palmeras, arena y océano. Hemos sacado algunas cosas del avión y con ellas hemos improvisado un refugio que nos ha quedado bastante bien. Tenemos todo lo necesario para sobrevivir unos días: comida, techo, un pequeño riachuelo del cual beber y hasta una libreta para iniciar este diario. Extrañamente no me siento angustiado, al contrario soy afortunado de presenciar este magnífico atardecer. De hecho muchos dirían que he cumplido la fantasía erótica más recurrente de la Tierra. Nadie creería mi suerte si les contara que llevaba a Angelina, la famosa estrella de cine, a un rodaje y ahora estamos solos en esta isla desierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dia 4 Querido Diario:&lt;br /&gt;Si le cuento a alguno de los amigos del bar que llevo tres días aquí sin poderme acercar a ella me lincharían; pero no ha sido fácil. Angelina es aún más hermosa en persona que en la pantalla. Sus ojos verdes marcan la pauta de una fría calma. La verdad es que no permiten ni un ápice de intimidad, ni siquiera de simpatía. Debe estar acostumbrada a desconfiar de aquellos que no son de su cerrado círculo de amigos y actores. Es normal, una estrella expuesta a la curiosidad de todos es susceptible de ser juzgada todo el tiempo, y desconfía de todo el que se le acerque. Hasta ayer me trataba como a un subordinado. Me llamaba su chofer, a pesar de que yo le aclaraba que soy piloto. Ella decía que es lo mismo pero en el aire. Sin embargo creo que empezamos a entrar en confianza. Hoy me ha preguntado mi nombre y por primera vez en tres días no me ha llamado imbécil por haber estrellado el avión. Creo que finalmente entendió que es una suerte haber salido vivos de esa tormenta. Hemos logrado recuperar casi todo el catering del que se hace acompañar Angelina siempre que viaja. No me permite tocar nada de su comida y se rie a carcajadas –risa divina- si le pido un sorbo de Veuve Cliquot. A pesar de eso no he pasado hambre pues he ido mejorando mis habilidades para abrir cocos con piedras. Creo que estamos cerca de algo más porque hoy, sin poner ninguna condición me ha dado un paquete de galletas saladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 8 Querido Diario:&lt;br /&gt;Angelina tiene diarrea. Le dije que no intentara comerse los langostinos tras una semana sin congelación. Pero las estrellas son así. Al final he tenido que tirar al mar toda la comida que sobraba porque apestaba. De todas manera ella no pierde su encanto. Cuando corre da saltitos de gacela sobre la arena húmeda hasta ocultarse tras la piedra que ha designado como su baño particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 12 Querido Diario&lt;br /&gt;Hoy me ha sonreído. Creo que al final mis aptitudes de pesca con la red que hice atando sus prendas de lencería le han llamado la atención. Es sorprendente lo útil que puede resultar el encaje, a fuerza de paciencia he logrado sacar hasta 8 sardinas al día. No es mucho pero con el hambre resultan apetitosas hasta para Angelina, que hoy ha acabado por pedirme un poquito. Suponía que tarde o temprano se aburriría de comer cocos. El paladar de una Estrella está hecho para la variedad y el exotismo. Por eso le he sugerido que al tragar la sardina piense que es sushi. A pesar de todo en las noches sigue sin dejarme entrar en el refugio. Duermo fuera aun con las tormentas tropicales que suelen estallar sobre nuestra isla, pero no me importa. Pocos hombres tendrían el privilegio de dormir tan cerca de ella y presumir de que cuidan su sueño de todo mal, sin embargo creo que tendré que mentirle a los amigos del bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 19 Querido Diario&lt;br /&gt;Angelina tiene un extraño salpullido en el rostro pero parece no darse cuenta. Yo he logrado mantener una rutina que me mantiene ocupado. clavando un palo en la arena construyo todos los días un reloj de sol con el que rigurosamente administro una apretada agenda: me lavo en el río muy temprano, salgo a pescar, parto los cocos, recorro la isla en busca de algas alimenticias, oteo el horizonte buscando algún barco, hago un sudoku en la arena, enciendo una fogata, hago ejercicio. Intento que Angelina me siga; pero pasa el día tirada en la playa. se revuelca de desesperación hasta quedar como una croqueta, cubierta de arena de pies a cabeza y así yace todo el día hasta la hora de comer. Mientras se saca el espinazo de los dientes dice que mis sardinas son el precio que un imbécil como yo debe pagar por estar cerca de una Estrella como ella. Luego vuelve a tumbarse la arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 28 Querido Diario&lt;br /&gt;Angelina llora. Dice que le habían prometido que la depilación láser duraría para siempre y a pesar de ello tiene más cañones que Navarone. Luego ha enumerado todos los tratamientos de belleza que se ha hecho y los que ya no se puede hacer. En el momento de mencionar la silicona me ha mostrado una teta. Los del bar no se lo van a creer. Soy el hombre con más suerte en el mundo, le he visto un pezón a Angelina... Sin embargo, extrañamente no me produjo nada. Me encogí de hombros y me fui a pescar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 39 Querido Diario&lt;br /&gt;No lo había notado, pero Angelina tiene días sin bañarse y la verdad es que esta isla es tan pequeña que es difícil encontrar un lugar que no huela a ella. Desde hace una semana va con las tetas al aire. Tiene más pelos que yo en las piernas, y sus cejas antes perfectamente delineadas se están volviendo un curioso mostacho que parece haber escalado su nariz. El salpullido no se le quita y ha adoptado el feo hábito de hacer sus necesidades fisiológicas (lo que se dice cagar) en cualquier parte de la isla. Simplemente dice, refiriéndose a mí: "Que lo limpie el chofer"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 45 Querido Diario&lt;br /&gt;Durante mi vigorizante sesión matutina de escalada de palmeras, he sentido el ofensivo olor de Angelina. Me miraba desde abajo diciendo: "la verdad es que el chofer en el fondo no está tan mal". Al bajar del tronco me cogió la entrepierna, y me susurró en la oreja "vas a ver que es verdad todo lo que dicen de mi; soy un devoradora de hombres".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 48 Querido Diario&lt;br /&gt;Esta puede ser mi última nota. El peligro es inminente, Angelina no deja de acercarse voluptuosamente y mientras se frota contra mi pierna amenaza con follarme al primer descuido. Le he rogado que se dé un baño antes y responde que ningún hombre en sus cabales le pediría eso a Angelina. Esta noche mientras duerme, zarparé en una balsa que he improvisado con restos del avión y que oculto al otro lado de la isla. Al carajo los amigos del bar.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-6921967755333824541?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/6921967755333824541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=6921967755333824541' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/6921967755333824541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/6921967755333824541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2008/03/esa-tpica-fantasa.html' title='Esa típica fantasía'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R9sWYJ7vWaI/AAAAAAAAAro/r7rnXsVkhLA/s72-c/Foto_030208_002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-4130985619278936977</id><published>2008-02-06T01:13:00.000+01:00</published><updated>2008-02-06T01:34:18.352+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Máscara</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R6kASS9WpxI/AAAAAAAAArY/SWgqJojpZvU/s1600-h/035.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163658762083804946" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R6kASS9WpxI/AAAAAAAAArY/SWgqJojpZvU/s200/035.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El sábado de carnaval, Alicante enmascara a los personajes que normalmente la habitan. Resultan extraños y hasta ridículos los ancianos que conversan en la Explanada, los oficinistas resignados y los jóvenes que presumen de omnipotencia, porque esa noche lo común es ver romanos, payasos, hippies, y mil disfraces más que desde toda la ciudad son succionados por un remolino cuyo centro está en La Rambla. Los niños comienzan la fiesta y en la madrugada gobiernan los adultos en un ambiguo país que oscila entre lo pueril y lo perverso. El censo de habitantes incluye vendedores de bombas hidroneumáticas vestidos de Sevillanas, abogados con pelucas u odontólogas disfrazadas de lujuriosas vampiras. Casi todos arrastran sus disfraces por las pedregosas calles del Barrio Antiguo, donde arruinan los flecos y faralaes con las cervezas que encharcan el suelo de los pubs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que otros años Paqui no se ha disfrazado; pero nunca pasa desapercibida. A pesar de sus tacones de 10 centímetros camina ágilmente por la acera y a cada paso sus pantorrilas se perfilan e invitan a los transeuntes a ascender por ellas sólo para acabar máldiciendo la minifalda que milagrosamente oculta el vértice. Un largo abrigo cuelga de sus hombros pero jamás lo cierra; prefiere pasar frío a ocultar esa turgencia en el pecho que a duras penas contienen los botones de su camisa. Su cabello castaño cubre calculadamente parte de su cara, sin embargo cuando se siente deseada, aparta las finas briznas con coquetería y deja al descubierto unas pestañas que atrapan las miradas como telarañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra en un local y pide ron con cocacola. Espera un rato y el resultado siempre es el mismo. No tarda en llegar un hombre que con una excusa poco ingeniosa busca conversación. Ella seduce y se deja seducir; pero cuando empieza a quedarse sin palabras y lo que queda es allanarle el camino al cuerpo, dice ofuscada que ya es tarde y que sus amigas la deben estar buscando. Sale a paso rápido y dobla un par de esquinas antes de entrar en otro pub y repetir la escena una, dos, tres veces más, hasta que un tímido color violeta retoña en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paqui vuelve a casa, se quita el relleno del sostén y duerme todo el domingo más por evasión que por cansancio. Prefiere no pensar que la noche ha durado muy poco, y que nada ha cambiado. Prefiere no recordar que aunque haya terminado el carnaval, mañana -tras afeitarse la incipiente barba- tendrá que disfrazarse con traje y la corbata, y como siempre tendrá que ir a la oficina para volver a ser Paco por 364 días más.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-4130985619278936977?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/4130985619278936977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=4130985619278936977' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4130985619278936977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4130985619278936977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2008/02/mscara.html' title='Máscara'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R6kASS9WpxI/AAAAAAAAArY/SWgqJojpZvU/s72-c/035.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-148709830454572477</id><published>2007-12-25T22:36:00.000+01:00</published><updated>2008-01-19T11:57:57.691+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Disculpen que esta vez no haga ficción.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R3F8map_pDI/AAAAAAAAApU/AwozVFxgu8U/s1600-h/129.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148032848493519922" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R3F8map_pDI/AAAAAAAAApU/AwozVFxgu8U/s200/129.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Siempre hemos sido una familia desmemoriada. Alguna vez hice preguntas sobre la niñez y juventud de mis padres, y descubrí que tras la celosía hay una distancia tan grande entre lo que fueron y lo que son que ni ellos mismos se reconocen en su pasado. Incluso aquellos tíos que han rastreado la heráldica en busca de algún antepasado glorioso son incapaces de hablar de esos pequeños sucesos, aparentemente intrascendentes, que fraguan esta masa amorfa que es su personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por eso no tengo idea de quién era mi abuela antes de mi aparición en este planeta. He podido escuchar en alguna conversación accidental que esos casi 50 años que me antecedieron fueron tremendamente tristes, y parece que mi abuelo tuvo mucho que ver en eso. No debe haber sido un matrimonio fácil cuando tras media vida juntos, ella se refería a él como “el señor T…” Menos aún si a esa edad en la que las parejas deciden que es mejor resignarse para no envejecer en soledad, ellos firmaban los documentos de divorcio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la que yo conocí no fue una mujer triste. Quizás ocultó a sus nietos muchas de sus angustias, pero nunca vi desaparecer su sonrisa. A diferencia de muchas señoras que creen honrar a sus maridos cediéndoles su fortaleza y jamás vuelven a recuperarla, ella se las arregló (con ayuda de sus hijos) para vivir sola y disfrutar su autonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volvió a casarse. A diferencia de la mayoría puedo presumir de haber estado en la boda de mi abuela. Una tarde en la que todos fuimos igual de jóvenes se casó con R. , un hombre que había quedado aparcado en su adolescencia por alguna tontería, y que al reencontrarla supo ganársela diciéndole que, con sesentipico años, un divorcio y siete hijos a cuestas, seguía estando tan bella como la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fueron a vivir al campo, a un pueblo que no aparece en los mapas (y no es un cliché), y allí resucitaron una pequeña finca de naranjos. Muchos dijeron que era una locura, que era una sentencia para dos viejos. Sin embargo fueron felices el tiempo que estuvieron ahí. Ella nos recibía con sus botas de goma y alguna herramienta para cuidar “sus maticas”. En cuanto te ponías cómodo sacaba una botella de cerveza y brindaba contigo buscando una razón para soltar una carcajada, mientras R. silbaba un bolero y cariñosamente la llamaba “su carricita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las estampas bucólicas no duran para siempre, y diez años después el cáncer se comió a su marido. Por si fuera poco tuvo que desprenderse de su finca y entregarla a unos herederos indolentes. Creo que en ese momento comenzó a marchitarse, o quizás simplemente le tocaba envejecer. Sin embargo hasta hace poco decía que le aburría hablar con las mujeres de su edad porque “eran unas viejas”, hasta hace poco soñaba con montar un negocio con las prendas que tejía y al final siempre acababa regalando, y hasta hace poco se detenía en cada esquina para recoger “una matica”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpen que esta vez no haga ficción; pero prefiero evocar su carcajada porque sospecho que pronto dejará de sonar fresca en mi recuerdo. Hoy &lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;escribo para no ser un desmemoriado, o simplemente para sacudirme esa pequeña tristeza que se me ha instalado desde que hace unos días me enteré de su muerte, tan contundente a pesar de que ya la esperaba. Me toca pensar como ella tras la muerte de R. Aquella vez le escuche decir que había sido tan afortunada de estar con él que sólo podía estar agradecida, sin importar el tiempo que había durado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-148709830454572477?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/148709830454572477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=148709830454572477' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/148709830454572477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/148709830454572477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/12/disculpen-que-esta-vez-no-haga-ficcin.html' title='Disculpen que esta vez no haga ficción.'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R3F8map_pDI/AAAAAAAAApU/AwozVFxgu8U/s72-c/129.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-5047706560443889685</id><published>2007-11-27T21:31:00.000+01:00</published><updated>2007-11-27T22:44:08.211+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Autores (y un pintor) que podrían haber rayado baños III</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R0yOfPCOfrI/AAAAAAAAAlI/OHWPJsmogJU/s1600-h/lanzarote27miquel+barcelo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5137637942185852594" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R0yOfPCOfrI/AAAAAAAAAlI/OHWPJsmogJU/s200/lanzarote27miquel+barcelo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R0yDOvCOfqI/AAAAAAAAAlA/u2IRwZhkJwE/s1600-h/lanzarote27miquel+barcelo.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"La vida, ese pedazo de mierda con incrustaciones de diamantes"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Maruja Torres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Woody Allen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Enrique Jardiel Poncela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo"&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Gabriel García Márquez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;-Say fuck me, then I´ll leave. Say it. Say fuck me. Whisper it. Fuck me. Say fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me, fuck me.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;-Fuck me&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;-Some day honey, I will! But I gotta get going&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;David Lynch&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pintor: Miquel Barceló, "Lanzarote 27"&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-5047706560443889685?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/5047706560443889685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=5047706560443889685' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/5047706560443889685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/5047706560443889685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/11/autores-y-un-pintor-que-podran-haber.html' title='Autores (y un pintor) que podrían haber rayado baños III'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/R0yOfPCOfrI/AAAAAAAAAlI/OHWPJsmogJU/s72-c/lanzarote27miquel+barcelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-4827679540771268384</id><published>2007-10-31T00:55:00.000+01:00</published><updated>2007-11-03T09:50:27.091+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>36 grados</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RyfMANYLkWI/AAAAAAAAAk4/bBjhLRvXJkY/s1600-h/Foto_100507_001.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5127291004747747682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RyfMANYLkWI/AAAAAAAAAk4/bBjhLRvXJkY/s200/Foto_100507_001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RyfLyNYLkVI/AAAAAAAAAkw/hDehv6jyluY/s1600-h/Foto_060807_001.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;El niño se había despertado cuatro veces durante la noche. El padre arrastró los pies descalzos por el apartamento. Sus ojos aún cerr&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;ados intentaban prolongar unos minutos el sueño perdido. Los berridos rasguñaban las paredes antes de esparcirse en el silencio de la madrugada. Fue a la cocina, preparó el biberón automáticamente, las mismas cucharadas de cereal, la misma cantidad de leche de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encalló frente a su armario, sacó el último mono que quedaba limpio. En el baño se cruzó varias veces con su mujer, que sin dirigirle palabra, se ocupaba del niño. A veces ella decía como para sí misma frases sin esperar respuesta: “está irritado”, “esta ropita ya no le queda”. Él gruñía como si asintiera y se desnudaba para entrar al baño. “Recuerda que hoy, de camino al trabajo, te toca dejarlo en la guardería”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del apartamento la mujer lo siguió con el niño en brazos. Ni una palabra en el ascensor, sólo un bostezo. Él encendió el destartalado coche mientras ella ataba al niño en la sillita de atrás. “Se está quedando dormidito. Dile a la maestra que otra vez pasó mala noche”. Él asintió y en cuanto sintió la puerta cerrarse arrancó. A pesar de tener el pelo aún mojado, las gotas de sudor comenzaban a deslizarse por su frente. Miró el termómetro de la farmacia. 30 grados y apenas eran las siete de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy toca limpiar las calderas en la planta. Para eso hay que bajar hasta el sótano y comenzar a desmontar la máquina todavía caliente. La única manera de soportar la temperatura es llevar varias botellas de agua para beber y hasta echárselas encima mientras se va desenroscando cada tuerca. Luego se limpia la superficie con un trapo. Lo más importante es que la piel no toque el metal ardiente. Tomó la avenida principal y el sol fue como una pedrada los ojos. El ruido de la otra caldera no se detiene ni un minuto y a pesar de los tapones de oído, la única solución es acostumbrarse. Giró en la rotonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima semana comenzaba la huelga. Aún no había decidido si se uniría. Pero no podría librarse ya de las miradas de los compañeros, que esperaban su respuesta. Frente a eso no lucía tan malo lo de estar lejos de todo limpiando una caldera en el subsuelo. Siguió por la carretera y entre la bruma que aplastaba al horizonte aparecieron las tres chimeneas de la planta. Al cruzar el portón había varios hombres pendientes de quien llegaba. Se adentró tan lejos como pudo. Quería ganar tiempo y aparcó al final de la inmensa fila de coches. Un yunque de sol comenzaba a aplastar la corroída carrocería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al bajarse, vio que tres de sus compañeros se acercaban a él. “Si no vamos todos, la huelga se va a la mierda ¿Con quién estás?”, le preguntaron antes de dejarle entrar. Sin mirar a nadie recogió sus herramientas y se sumergió en las entrañas de la máquina hasta ser invisible. Vapor, martillo, llaves, ruido, grasa. Ya lo pensaría durante el trabajo. Pero últimamente hasta eso costaba. Quizás eran chasquidos y siseos ensordecedores de la planta, repetitivos hasta la inconciencia. Quizás desde el parto de su mujer, quizás desde que empezaron a hablar de reducir al personal. Antes podía tener la mente en otro lugar mientras trabajaba, razonar, hacer planes, tener ideas. Sin embargo había perdido esa habilidad elemental. Se quedaba con la mente en blanco en los momentos en que estaba solo. Era como si su cerebro, al igual que su cuerpo, estuviera cansado. Se podía pasar horas trabajando y al levantar la mirada era como si un mismo minuto se hubiera estirado hasta la hora de comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó la sirena. Arriba hacía tanto calor como en la caldera. El termómetro marcaba 36 grados. Se unió en la fila del comedor a doscientos hombres sucios, con la ropa pegada al cuerpo, la frente goteando bajo el casco. Trató de comer en silencio, pero siempre había alguno alrededor que le preguntaba “¿con quién estás?”. A los compañeros les aterraba la posibilidad de que alguien rompiera la unión de El Movimiento. Es cierto que el sueldo es una mierda y es cierto que sobrevivir es una hazaña en esa planta a punto de venirse abajo; pero si acaban despidiendo a todos ¿Quién lo va a contratar? Acabó de comer y se encerró en el baño hasta que volvió a sonar la sirena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarde de tuercas, de trapos sucios, de olores penetrantes, de sudor y de no pensar, de no estar siquiera. Que tus jefes no noten que andas por aquí. Que se olviden de ti cuando empiecen a tirar a la gente a la calle. Que seas invisible para los compañeros que aún creen que el único acto valiente es no tener miedo. Vapor, martillo, llaves, grasa y mucho ruido, dentro y fuera de la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó la sirena nuevamente. Se lavó la cara, se cambió de ropa y salió al aparcamiento. Un par de empleados pasaron corriendo a su lado con una vara de metal. Escuchó un fragor adelante. Estiró la cabeza y vio a los que corrían golpeando la ventana trasera de su coche. Estuvo a punto de gritar que se detuvieran, pero había horror en sus voces “¿Dentro del coche?” “¿Desde cuándo?” Era un pánico contagioso que hirió su pecho cuando tuvo la punzante sospecha. “¡Sacadlo!” “¿Respira?” Hizo en su mente el recorrido de esa mañana hasta el trabajo y no encontró la guardería. “Se está quedando dormidito”, recordó que dijo su esposa antes de meterlo en el coche. Comenzó a correr con un gemido en la garganta. ¡El niño! El niño... El niño...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-4827679540771268384?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/4827679540771268384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=4827679540771268384' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4827679540771268384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/4827679540771268384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/10/36-grados.html' title='36 grados'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RyfMANYLkWI/AAAAAAAAAk4/bBjhLRvXJkY/s72-c/Foto_100507_001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-979864512266148543</id><published>2007-09-16T17:01:00.000+02:00</published><updated>2007-09-17T00:47:48.420+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Empalago</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ru1Fo1f5j2I/AAAAAAAAAL0/KyedttmWq1Y/s1600-h/Foto_062307_ba%C3%B1o3.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110817719993339746" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ru1Fo1f5j2I/AAAAAAAAAL0/KyedttmWq1Y/s200/Foto_062307_ba%C3%B1o3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Es que me estaba preocupando tanto abrazo, tanto beso, tanto cariño. Parecía un peluche, y yo no me acuesto con ositos.&lt;br /&gt;-A lo mejor con un oso…&lt;br /&gt;-¡Ja ja! A lo mejor. Pero me gustan más cuando se hacen los duros, los James Dean.&lt;br /&gt;-¿Los que?&lt;br /&gt;-Los James Dean. Tú sabes, el de las películas viejas.&lt;br /&gt;-Yo conozco a Brad Pitt&lt;br /&gt;-Bueno, lo mismo. Con esa mirada de asesino en potencia, ese cuerpo en posición, la frasesita malvada en los labios: “Qué hace una chica como tú en un sitio como este”. Al menos cuando vienen así, una sabe qué quieren.&lt;br /&gt;-Quieren “eso”…&lt;br /&gt;-Y a veces una también quiere “eso”.&lt;br /&gt;-Pues “eso”.&lt;br /&gt;-Tú sabes lo que quiero decir. Al principio, cuando salíamos, se me quedaba viendo de un modo especial, con una mirada perversa, de esas que te dan calor. Sólo con una seña me empezaban a temblar las piernas como un flan y sabía que íbamos a acabar en la cama.&lt;br /&gt;-¿Pero cuál es el problema entonces? Yo quiero uno así.&lt;br /&gt;-No sé. Es que se empezó a poner cariñoso. La primera vez que me besó en la calle, estuvo bien; fue como un acto de rebeldía en público. Pero luego lo convirtió en costumbre y me avergonzaba. Más adelante le dio por tomarme la mano mientras caminábamos. Y ese plan de noviecitos ya era meterse en otros terrenos más serios, luego una cosa lleva a la otra y ya me veía conociendo a mis nuevos suegros.&lt;br /&gt;-¡Qué exagerada! Por unos unos besitos en la calle no se va a la iglesia.&lt;br /&gt;-No sé. Es que cuando ya te ven los demás tienes que ponerte a explicar. Comienzan las presentaciones: “¡Hola! Te presento a Julián, mi amigo”. Y la otra piensa: “pues mis amigos no me meten la lengua en la boca”. O imagínate: “¡Hola, este es Julián , elchicoconelquestoysaliendo” y la otra: “no expliques que enredas”.&lt;br /&gt;-Yo no me complico por esas cosas. Digo que es mi novio y listo&lt;br /&gt;-¿Estás loca? Si eso es justamente lo que no quiero. Ya bastante formalidad tuve con Nico. Tres años de noviazgo fiel, formal y cabal para acabar llorando como la Magdalena. Yo estoy libre y sin compromiso, salgo con quien quiero, llego cuando quiero, hago lo que quiero.&lt;br /&gt;-Freedom, baby.&lt;br /&gt;-Por eso lo dejé. Pero no creas que soy una bruja. Antes de hacerlo, me lo pensé varios días. Se había vuelto tan cariñoso que me lo imaginé sufriendo como un cachorrito. Me lo imaginé llamando una y otra vez por teléfono obsesivamente, me lo imaginé persiguiéndome por las calles, enviándome flores al trabajo. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Un psicópata de película. Como Miguel ¿Te acuerdas? Que tardé un año en sacármelo de encima.&lt;br /&gt;-¡Sí! Así me lo imaginaba. Y mientras más pensaba en eso más claro lo tenía. Yo no podía estar con un tipo tan absorbente, tan dependiente. Así que reuní las fuerzas, practiqué las palabras y se lo dije un día en cuanto lo vi: así ¡Plas! Sin anestesia. Las cosas mejor así, como la cera depilatoria.&lt;br /&gt;-¿Y que te dijo?&lt;br /&gt;-Al principio puso cara de sorpresa. Yo estaba lista para la réplica, para el llanto, incluso para darle un empujón si se ponía violento. Pero se quedó calmado, triste, pero calmado. Sólo me dijo que lo sentía, porque había descubierto que le encantaba estar conmigo.&lt;br /&gt;-¿Sólo eso?&lt;br /&gt;-Bueno, luego me preguntó si estaba segura de lo que estaba haciendo y yo le dije que claro, y como había ensayado le dije que podíamos seguir siendo amigos.&lt;br /&gt;-Esa es una buena táctica. Así les duele menos porque tienen algo de qué agarrarse hasta que se olvidan.&lt;br /&gt;-Pero no. Me dijo que no creía en términos medios. Me dio un beso en la frente y tranquilo, como siempre, me dijo que él me había escogido pero eso no servía de nada si yo no quería estar con él. Se dio la vuelta y se fue.&lt;br /&gt;-¿Y ya? ¿Así? ¿Sin más?&lt;br /&gt;-Así&lt;br /&gt;-¿Sin reclamar?&lt;br /&gt;-En silencio&lt;br /&gt;-Qué tipo más raro ¿Y lo has visto desde entonces?&lt;br /&gt;-No desde hace un mes y medio.&lt;br /&gt;-¿Te ha llamado?&lt;br /&gt;-No&lt;br /&gt;-¿Te ha enviado flores al trabajo?&lt;br /&gt;-No. Nada, como si se lo hubiese tragado la tierra.&lt;br /&gt;-Pues qué fácil te libraste ¿No?&lt;br /&gt;-¡Que va! No me he librado, al contrario, me estoy volviendo loca.&lt;br /&gt;-¿Loca? ¿Pero por qué?&lt;br /&gt;-¿Cómo es posible que el cabrón insensible ese no me haya llamado en este tiempo? ¿Es que no me echa de menos? ¿Por qué tantos besitos en público, tanto tomarme de la mano, tantos cariñitos si al final no se iba a esforzar? ¿Quién se cree para tenerme así, tan triste, deseando verle por encima de cualquier cosa en el mundo? ¿Quién es ese imbécil para tenerme así de desesperada esperando que aparezca en cada esquina para plantarle un beso aunque haya gente? ¿Qué crees que me diga si lo llamo?&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-979864512266148543?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/979864512266148543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=979864512266148543' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/979864512266148543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/979864512266148543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/09/empalago.html' title='Empalago'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ru1Fo1f5j2I/AAAAAAAAAL0/KyedttmWq1Y/s72-c/Foto_062307_ba%C3%B1o3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-238028898597369863</id><published>2007-08-20T00:53:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:21:12.741+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nos mean y la prensa dice que llueve'/><title type='text'>Utopía</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RsoYNftKPeI/AAAAAAAAALs/YWHBa-mCNaw/s1600-h/Foto_060807_001.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5100916148078788066" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RsoYNftKPeI/AAAAAAAAALs/YWHBa-mCNaw/s200/Foto_060807_001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Pero hacía siglos que los hombres, evidentemente, no servían para casi nada (…) A veces les parecía útil hacer avanzar la historia, es decir, provocar revoluciones y guerras (…) con su amor por el riesgo y el juego, su grotesca vanidad, su irresponsabilidad, su violencia innata (…) Desde todos los puntos de vista, un mundo compuesto sólo de mujeres sería infinitamente superior.”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Michel Houellebecq “Las Partículas Elementales”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Me contaron la historia en Mayatnia, un pueblo de Oriente Medio, donde parece que todo empezó. Dicen que la primera fue Daniya. Había perdido dos hijos en la guerra y una noche escuchó a su marido convenciendo al tercero de inmolarse en el campo de batalla. Daniya había oído esa conversación otras veces y se había limitado a llorar en su cuarto mientras esperaba con las entrañas desgarradas a que el vástago obedeciera la orden. Sin embargo esta vez se plantó entre los dos y advirtió: “si te vas a la guerra, renegaré de ti como hijo y morirás sin mi perdón. Y tú”, dijo al marido, “no volverás a saber lo que es una esposa: nadie limpiará tus ropas, no volverás a sentir una caricia en las noches y no volverás a encontrar un plato en la mesa.” El hombre, furioso por la insolencia se limitó a darle una bofetada para recordarle quien mandaba. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Al día siguiente Daniya no amaneció en su cama. No tuvo que alejarse mucho para encontrar donde vivir. Había tantas viudas por la estupidez de sus hombres que solo tuvo que escoger donde estaría más cómoda. Cuando a pesar de los días nadie fue a buscarla, supuso que su marido y su hijo habían muerto matando. Al menos nadie vino a darle la noticia y eso dosificó el dolor, además esta vez no la acompañaba la culpa. Finalmente ella había tenido el valor de intentar detener tanta locura. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Pronto en casa de las viudas aparecieron otras tres mujeres con historias parecidas. La pequeña casa que les acogía se quedó pequeña. A la dueña ni siquiera se le pasó por la cabeza echar a sus inquilinas; todas eran mujeres unidas por el sufrimiento y lo único que tenían de valor en la vida era la fortaleza de estar juntas y esas conversaciones sobre nada que tenían después de la comida. Así que decidieron echar a andar. No tenían nada que llevar, ni sabían a donde ir. Sin embargo el silencio de un lugar libre de disparos y de muerte, les hizo encontrar camino rápidamente. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Encontraron un lugar donde instalarse en la provincia de Burduni y se dedicaron a aquellos oficios que siempre han sido útiles en cualquier parte. Alguna cocinaba, otra tejía. Daniya se ofreció para cuidar y educar niños, así pensaba menos en los que había perdido y quizás les evitaba la tentación de la guerra. Comenzaron a cambiar sus pequeñas obras por comida, por mantener el techo que las cobijaba, y un día descubrieron que llevaban tres meses sin utilizar el dinero. Sospecharon por primera vez que las monedas eran otra de las perversiones que podrían dejar atrás. Lo que al principio era una zona miserable había comenzado a florecer. Los niños iban tranquilos y alimentados a las escuelas donde, por supuesto, las mujeres daban clases. La tierra empezaba a producir tras años de abandono, y la fachada de las casas se llenaban de detalles que las hacían más hermosas. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Cada día llegaban más. Ahora no solo viudas sino jóvenes que huían de la posibilidad de ser tomadas por algún mercenario. Las historias que contaban eran tan terribles que resultaba insólito que todo eso estuviera pasando a solo unos kilómetros y que a ellas ni siquiera les afectara. Sin embargo allá estaban tan ocupados en sus grandiosos proyectos que les era indiferente lo que hiciera un grupo de mujeres. Para ellos lo que no mata carece de valor. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Sin embargo un día llegó un hombre. No era un guerrero. Se trataba de un joven asustado ante la posibilidad de perder la vida por algo que no entendía. Daniya se reunió con el Concejo y acordó protegerlo siempre y cuando aceptara no participar en ninguna decisión comunal. Su valor era la fuerza física y a eso tendría que limitarse. Su pensamiento no era necesario en aquel lugar, pues los hombres habían demostrado sobradas veces a lo largo de la historia su ineptitud para hacer la paz y su eficiencia destructiva. Él no dudó ni un momento en aceptar, A pesar de su juventud había visto ya lo inútil de las ambiciones. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;No todas las mujeres quedaron tranquilas con la decisión del Concejo. Opinaban que había que expulsarlo de inmediato, que traería la desgracia. Sin embargo el verdadero temor de algunas era demasiado ramplón para ser revelado. La ausencia de caricias de los últimos años contrastaba enormemente con el fornido joven que ahora trabajaba con el torso desnudo por las calles del pueblo. Todas empezaron a verse más arregladas y parecían competir entre sí por estar más atractivas. Sin embargo ninguna se atrevía a acercarse a él para no delatarse frente las demás. Ninguna se atrevía a admitir que se sentía derretir bajo las faldas cuando el joven pasaba frente a ellas. La única manera de sublimar el deseo fue comenzar a murmurar que Daniya le había echado el ojo al joven que había acogido y que no veía en él “precisamente a un hijo”. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;La historia normalmente llega hasta ahí. Supongo que a los pobladores les aburre alargar lo obvio contando cómo paulatinamente la llegada de otros hombres, a pesar de su sumisión, enturbiaba aún más el orden del pueblo; para qué narrar cómo fue aumentando la desconfianza entre las mujeres hasta quebrar la armonía; sería triste explicar como volvieron a presumir de sus escasas propiedades para competir; y habría que llegar a describir cómo el concejo se volvió un caldo de rivalidades y perdió su poder para tomar decisiones. Se limitan a decir que cuando la guerra acabó, Burduni estaba igual de asolada que el resto del país y que no quedó ninguna mujer con suficiente orgullo para escribir esta historia.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-238028898597369863?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/238028898597369863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=238028898597369863' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/238028898597369863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/238028898597369863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/08/utopa.html' title='Utopía'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RsoYNftKPeI/AAAAAAAAALs/YWHBa-mCNaw/s72-c/Foto_060807_001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-1429353693191091128</id><published>2007-07-18T01:34:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:21:37.004+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Parasitosis</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rpqvd2cE29I/AAAAAAAAAK8/jaWZxij7vSQ/s1600-h/Foto_062207_ba%C3%B1o2.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087571656432737234" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rpqvd2cE29I/AAAAAAAAAK8/jaWZxij7vSQ/s200/Foto_062207_ba%C3%B1o2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RpqtzmcE28I/AAAAAAAAAK0/hp3hMjLuTBI/s1600-h/Foto_062207_ba%C3%B1o2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El diagnóstico era aplastante: cáncer con posible metástasis. El tratamiento sería largo y doloroso: una, quizás dos operaciones, quimioterapia, radioterapia, y apenas había un 50% de posibilidades de éxito. Al salir del hospital, ella se desplomó en la acera. Él la tomó en sus brazos y aunque pesaba más que de costumbre la levantó en vilo calmadamente. La sentó en un banco y la acarició hasta que poco a poco volvió en sí. Ella se enganchó a su cuello temblando como una niña asustada. Él se desprendió a tiras su consternación y la intentó consolar en carne viva. Vamos a superarlo, le dijo él con una forzada sonrisa, tenemos la mitad de las posibilidades. Ella asintió sin mirarle para que no reconociera en su rostro la mitad que ella ya daba por hecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actitud es lo más importante, le decían, y ella se aferraba a esa frase como si fuera un elixir. Él siempre encontraba algo divertido que decir para restarle importancia a la enfermedad. Hubo días en que incluso lograron olvidarla por unos minutos. Desdoblamientos momentáneos en que parecían volver a su vida anterior. Pero el terror siempre volvía. Mientras más se hundía ella, más se esmeraba él en mantenerse en pié porque “somos más fuertes que esto”. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Al principio ella obtenía energía del empeño de él. De hecho parecía necesitarlos cada vez más para no desvanecerse. Él se entregaba por completo; tenía un chiste para cada momento, y una sonrisa que desarmaba cualquier presagio funesto. Sin embargo cada vez era más difícil animarla. Por mucho que él se esforzara, ella se sumergía cada día más en una tristeza indisoluble. Varias veces él estuvo a punto de abandonar, de dejar que el dique se desmoronara para que entrara el abatimiento. Después de todo, también necesitaba consuelo, también necesitaba para sí esas fuerzas que ella se llevaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, en el hospital, ella se dormía y él al fin podía concentrase en sí mismo. En esos momentos se sentía tranquilo, aliviado de no tener que fingir fortaleza. Era cuando del silencio surgía un pensamiento perverso. Una hiedra ponzoñosa que él había cortado tantas veces como había aparecido. Sin embargo tenía demasiado terreno para brotar y repetirle que había dado mucho más de lo que iba a recibir. Sin embargo sacudía la cabeza y arrancaba la raiz. La realidad era que sin él, ella quedaría perdida, vulnerable, y bastaba con que ambos se dejaran abatir para que la enfermedad aprovechara ese flanco indefenso para abrirse paso. La actitud es lo más importante, se volvía a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el velorio alguien comentó que aunque él se había esforzado todo el tiempo en mantenerla tranquila ella se había derrumbado desde el principio. Alguien dijo también que era increíble que el cáncer hubiera avanzado tan rápido a pesar de su eterno buen humor. El único amigo de él se quedó en casa. Decía que no quería verla, que ella lo había matado. Que desde el día en que se conocieron él se había dedicado a hacerla feliz luchando inútilmente con su eterna tristeza. Que el cáncer fue solo una consecuencia de años de entrega, de asfixiar sus emociones a costa de llenarla de sonrisas. Que ella nunca se sació. Que incluso estando moribundo tuvo que gastar sus últimas energías aparentando que estaba mejor, porque ella no soportaba pensar en una vida sin él.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-1429353693191091128?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/1429353693191091128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=1429353693191091128' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1429353693191091128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1429353693191091128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/07/parasitosis.html' title='Parasitosis'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rpqvd2cE29I/AAAAAAAAAK8/jaWZxij7vSQ/s72-c/Foto_062207_ba%C3%B1o2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-2626327373033069594</id><published>2007-06-18T01:04:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:21:58.062+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>El don</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;puede identificársele por este signo: &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;todos los necios se conjuran contra él"&lt;br /&gt;Jonathan Swift&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rm8ne18evpI/AAAAAAAAABQ/5FBvoxPWak4/s1600-h/HPIM0457.JPG"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075318715900149394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rm8ne18evpI/AAAAAAAAABQ/5FBvoxPWak4/s200/HPIM0457.JPG" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El Director Baroja se había acostumbrado a recibir a Núñez en su despacho. La primera vez había llegado con un ojo morado. Aquel día le resultó callado y simpático a pesar de que su compañero, Perona, le acusaba de ladrón. Decía que le había pegado porque estaba cansado de “eso que hacía con la mirada”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Empezó él, Señor Director –decía Perona gesticulando con los ojos desorbitados- Hace algo como “zas” y el lápiz se empieza a mover solo… y luego hace algo como “zuas” y el lápiz se va volando hasta su mano, y eso sí que no, robarme no. Por eso le pegué. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Núñez sonreía con la inocencia resaltada por la hinchazón de su ojo y se encogía de hombros disculpándose. Baroja pensó que a los catorce años hay cosas que solo se pueden resolver a puñetazos y así había sido desde la antigüedad. Los castigó con una tarde de clase de recuperación. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;La segunda vez llegó a la oficina por haber levantado la falda de todas las compañeras de clase. Baroja estuvo más atento esta vez. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;-¿Las levantó todas? –preguntó&lt;br /&gt;-No sé cómo lo hace -dijo la maestra- pero sé que fue él porque ya lo he visto hacer cosas parecidas. Pone las manos así y “zas” de pronto se mueven las cosas a su alrededor. Tenía esa cara cuando todas las faldas de las niñas se levantaron hasta la cabeza. Este muchacho tiene algo raro.&lt;br /&gt;-¿Y no sería el viento? –intentó tranquilizarla Baroja&lt;br /&gt;-¿Cree que soy tonta? –dijo amenazante&lt;br /&gt;-En absoluto&lt;br /&gt;-Fue Núñez –dijo casi deletreando.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Baroja se quedó a solas con el joven e intentó parecer severo mientras le hablaba del pudor y de las buenas costumbres. Núñez recibió el discurso sin bajar la mirada. No intentaba desafiar al Director pero tampoco parecía estar arrepentido. Su expresión parecía más bien compasiva; como si tratara de ocultar a Baroja algo fuera de su comprensión, como si hubiera una justificación superior, algo mucho más trascendente que una simple falda levantada. Baroja acabó su discurso sin llegar a creérselo, y tras un silencio le preguntó si de verdad podía mover cosas con sólo mirarlas. Núñez asintió lentamente con una sonrisa de complicidad. El castigo fue dos tardes de recuperación, más que nada para complacer a la maestra. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Dos semanas después Baroja hacía una ronda por los pasillos. De pronto se abrió la puerta del aula de octavo y vio algo insólito. La maestra corría aterrada con la camisa abierta intentando tapar con las manos sus tetas brinconas. Mientras ella se refugiaba en el baño, Baroja entró en el aula y en el medio de un bullicio de carcajadas y gritos encontró a Núñez todavía con las manos extendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Literalmente la desvistió con los ojos –le dijo Baroja a los padres de Núñez dándose cuenta tarde de lo impropio del chiste-. No sabemos cómo lo hace, pero ni siquiera la tocó. Los botones se empezaron a abrir sin que ella pudiera hacer nada.&lt;br /&gt;-¡No puede ser! Mi hijo es incapaz de eso-dijo la madre.&lt;br /&gt;-Parece que sí, le llaman telequinesis, mover objetos con la mente. Algo que hasta ahora era un mito.&lt;br /&gt;-¿Levantar faldas? ¿Abrir camisas? –dijo el padre mostrando el puño a Núñez que se encogía en un rincón- ¡Tú lo que eres es un aberrado!&lt;br /&gt;Baroja trató de reorientar la discusión:&lt;br /&gt;-Lo que hace su hijo es increíble –dijo.&lt;br /&gt;-Sí, una vergüenza –dijo la madre&lt;br /&gt;-No, me refiero a lo de mover objetos con la …&lt;br /&gt;-Lo hemos criado con valores –dijo el padre- y se ha convertido en un degenerado, solo le interesa una cosa. Por eso pasa todo el día encerrado en su cuarto, ya me imagino haciendo qué…&lt;br /&gt;-¡Arturo! –le interrumpió la mujer- No sigas.&lt;br /&gt;-Eso es lo de menos –intentó decir Baroja- Esto puede ser todo un descubrimiento para la ciencia.&lt;br /&gt;-¿Lo de menos? –gritó el padre- ¡Inmoral! Por eso la Sociedad de Representantes quiera votar contra usted en el Consejo. Lo más importante son los valores, lo demás sólo son excusas para la perversión. Eso debería saberlo usted, pero ya que no podemos confiar en su criterio tendremos que buscar a un profesional de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El especialista apenas habló con él. Nunca le contó que su diagnóstico fue Trastorno de Hiperactividad Sexual. Su madre se aseguraba dos veces al día de que tomara su medicación, y a veces si lo notaba inquieto, le daba una tercera dosis. En el colegio se hizo legendario el incidente de la camisa de la profesora; pero era difícil asociarlo a aquella figura taciturna y somnolienta en que se convirtió Núñez por efecto de las pastillas. Nunca volvió a la oficina de Baroja porque este fue destituido por el Consejo tres meses después. El nuevo director sólo reparó en él porque sus notas descendieron significativamente, tanto que tardó dos años más de lo previsto en terminar el bachillerato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de la graduación, bajo su toga, Núñez movió las manos como solía hacerlo. Quizás con un poco de concentración volarían los birretes, se levantarían las togas, caerían las lámparas; pero una niebla en su mente ablandaba cualquier esfuerzo, y el único pensamiento que fluía espontáneamente era que tenía sueño. Papá y mamá aplaudían emocionados en la tercera fila.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-2626327373033069594?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/2626327373033069594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=2626327373033069594' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/2626327373033069594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/2626327373033069594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/06/el-don.html' title='El don'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Rm8ne18evpI/AAAAAAAAABQ/5FBvoxPWak4/s72-c/HPIM0457.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-1956834924732439843</id><published>2007-05-13T23:56:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:15:54.430+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gemidos entre baldosas'/><title type='text'>Abnegación</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RkeJ-nkt47I/AAAAAAAAABI/Nl2kSrm5h94/s1600-h/HPIM0456.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064168014869291954" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RkeJ-nkt47I/AAAAAAAAABI/Nl2kSrm5h94/s200/HPIM0456.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Bailaron y bebieron hasta perder el miedo. Con la última copa brindaron por la amistad y caminaron abrazados por el puerto mientras cantaban una vieja canción. Querían impregnarse de euforia para no pensar, para no dudar. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Fueron hasta la casa de él, y al cruzar el umbral se quedaron sin sonrisas, sin guión. Para ambos era la primera vez. Habían hablado cientos de veces al respecto, pero al final las palabras siempre acaban llevando a un sitio donde solo vale el silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Él fue al baño para ganar tiempo y recordar ante el espejo que, a pesar de la inquietud, seguía siendo el mismo. Cinco minutos después abrió la puerta suavemente. Una hojilla de luz cortó la oscuridad del cuarto. Su filo llegaba justo a la cama donde ella se cubría entera con la sábana. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-¿Estás lista? –dijo él suavemente.&lt;br /&gt;Ella sólo pudo asentir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Él avanzó con una toalla tapándole del ombligo hacia abajo. A pesar de su cuerpo perfectamente cincelado por horas de gimnasio no pretendía ser atractivo; al contrario, se acercó titubeando a la cama y se sentó sin mirarla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Yo también –dijo él mirando un pliegue en la toalla que revelaba una tímida erección.&lt;br /&gt;-¿Y ahora qué?&lt;br /&gt;-No sé. Alguno tendrá que dar el primer paso...&lt;br /&gt;-Supongo que si te toco… -dijo ella para desbloquear el juego. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Él con una mueca se descubrió, y ella se incorporó sin dejar de cubrirse. Estiró la mano todo lo que pudo y rozó su sexo. A pesar de la torpeza de la caricia, el cuerpo de él reaccionó al cosquilleo involuntariamente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-¿Quieres que me destape? –dijo ella&lt;br /&gt;-Prefiero que no. De hecho mientras lo hagamos creo que prefiero no ver, si no te importa&lt;br /&gt;-No me importa &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Él se acercó, cerró los ojos y la buscó a tientas mientras pensaba en Raúl. Recordó lo que le había dicho antes de dejarlos a solas: en nueve meses esta humillación valdría la pena para todos. Ella, por su parte, mientras contenía el pánico y la repugnancia de sentirse invadida por primera vez pensó en Mariana. Ambas querían una familia grande y fuerte. Su hijo tendría mucho más que cualquier otro: dos padres y dos madres dispuestos a cualquier sacrificio por él. Lo estaban demostrando desde el mismo momento de la concepción haciendo algo en contra de su naturaleza: ella acostándose con un hombre y él con una mujer.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-1956834924732439843?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/1956834924732439843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=1956834924732439843' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1956834924732439843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1956834924732439843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/05/abnegacin.html' title='Abnegación'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RkeJ-nkt47I/AAAAAAAAABI/Nl2kSrm5h94/s72-c/HPIM0456.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-6516587973307697055</id><published>2007-04-05T02:16:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:20:38.479+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nos mean y la prensa dice que llueve'/><title type='text'>Péndulo</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5049744087792542210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RhRLfj-A4gI/AAAAAAAAABA/MOu4LFQvuYk/s200/HPIM0418.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;"El poder siempre absorbe parte de lo que aplasta"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;Rosa Montero. Historia del Rey Transparente&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table class="MsoTableGrid" id="table1" style="BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; BORDER-COLLAPSE: collapse" cellspacing="0" cellpadding="0" border="1"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: windowtext 1pt solid; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Mientras huía de los gases lacrimógenos, algo lo golpeó en la cabeza. Hubo unos segundos de oscuridad y cuando despertó, el ardor en los ojos y la garganta apenas le permitía ver entre lágrimas un enjambre de pies corriendo a su alrededor. Aunque intentó seguirlos, sólo lograba arrastrarse torpemente. Una mano brotó del caos y colocó en su nariz un trapo impregnado de refrescante vinagre. Se colgó de ella y se dejó guiar por una voz femenina hasta un arbusto cercano. Sólo cuando pasó todo pudo ver por primera vez su cara aún enrojecida. Sin quererlo llegaron a un bar y allí lloraron de furia y miedo por las balas que esta vez habían pasado demasiado cerca. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: windowtext 1pt solid; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ese día superó con mejor humor que de costumbre la inmensa cola causada por los disturbios. Llegaría tarde pero le esperarían. Aunque los invitados venían de la empresa de telecomunicaciones más grande del mundo, Julio era el más importante de la reunión; como Diputado, decidiría si el proyecto se aprobaba o no. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;A Dalia le correspondió hacer la presentación. Al principio su voz temblorosa delató nerviosismo. Pero los errores que pudiera cometer no importaban. La mirada de él revelaba que le daba igual lo que dijera, siempre y cuando lo hiciera para él. En el afán de impresionarla se comportó como un perfecto funcionario; ni siquiera se atrevió a negociar su comisión. Al menos no en ese momento. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Al tercer mes, Jorge se mudó al apartamento que Marta compartía con una amiga. Allí, aunque eran ateos por convicción, descubrieron que el paraíso mide apenas 70 metros cuadrados, tiene dos habitaciones, cojines con motivos indígenas y que, contra lo que aparece en los cuadros barrocos, los ángeles sí tienen sexo…. tres o cuatro veces al día y en cualquier rincón.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El proyecto fue la excusa para las primeras reuniones. Procuraba acabar justo a la hora de salir para invitarla a comer o a cenar. Les llevaba un chofer del Congreso que de antemano se aseguraba que los restaurantes más caros se abrieran para Julio y todos se desvivieran por atenderle. Dalia sonreía deslumbrada creyendo en la sinceridad de los que parecían dispuestos a todo para complacerlos, y enamorarse fue la decisión que tomó para aferrarse a ese irresistible modo de vivir. Por eso aceptó encantada cuando él, durante un vuelo a la playa en el avión oficial, le pidió matrimonio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Recorrieron todo el país. Lo primero que hacían en cada barrio era buscar la casa más miserable. Allí abrazaban a la familia mostrando una contenida indignación. Lo que al pueblo le faltaba estaba en manos de unos pocos. Les hablaban de la revolución; pronto Latinoamérica volvería a surgir, cuando los pobres construyeran su futuro sobre el pasado de los ricos. Intercambiaban miradas cómplices cuando veían surgir la esperanza. Marta y Jorge estaban unidos por un destino superior al de la mayoría; juntos construirían la nueva sociedad, el hombre nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pero una noche de insomnio él le dijo:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Hoy por primera vez no sentí ninguna emoción durante el discurso.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Es que ya has dado tantos que todos comienzan a ser iguales –y añadió adormilada-. Sólo habla con seguridad y diles lo que quieren oír. Duérmete que mañana das otro.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Cada día que pasaba Julio parecía más nervioso En las mañanas, periódico en mano, comenzaba a hacer llamadas y acababa gritando a sus interlocutores. Ella prefería no preguntar. Le había&lt;br /&gt;escuchado decir demasiadas veces que no se metiera en sus asuntos. Sin embargo era evidente que las manifestaciones crecían y las encuestas bajaban. Dejaron de invitarles a los lugares de moda, y tuvieron que conformarse con quedarse en casa viendo televisión. Dalia descubrió que su marido, despojado de su séquito, no era más que un borracho en la sala. Nunca había lidiado bien con la tristeza. Así que salía de casa rumbo al gimnasio, con sus amigas o de tiendas buscando urgentemente el bullicio para enmascarar el profundo silencio que comenzaba a rodearla. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;La noche de las elecciones fue intensa y llena de rumores. Se decía que los militares no aceptarían su triunfo. Todos temían que si el resultado era ajustado la gente saldría a la calle dispuesta a matar. Sonrieron cuando se dieron cuenta de que lo que se escuchaba no eran disparos, sino fuegos artificiales. El triunfo era de ellos. Los partidos de siempre habían sido borrados. Dos días después, un periodista le preguntó a Marta:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-La lucha era su forma de vida ¿Qué van a hacer ahora? &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Ella titubeó hasta que se dio cuenta de que no le preguntaban por Jorge; pero no pudo disimular cierta incomodidad cuando respondió:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Es el momento de reinventarnos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Pasaron la noche de las elecciones en un Cuartel del Ejército. Ella aterrada llamaba a su familia sin poder revelar, por su seguridad, donde estaba. Entre lágrimas juraba a su madre que todo iba bien y que, a pesar de lo que decían en la calle, no estaban presos sino protegidos en caso de disturbios. Julio le había dado un sobre con pasaportes, chequeras y tarjetas de crédito de Bancos extranjeros. “Cuida esto como tu vida”, le dijo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Él no se despegó del teléfono ni un segundo. Preguntaba alternativamente por el conteo de las elecciones y la situación en la calle. Al amanecer se dejó caer en una silla y miraba al vacío, mientras su cuerpo, desparramándose por el respaldar admitía por fin que la batalla estaba perdida.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Señor Ministro- le dijo un contratista zalameramente-. Que bien se ven usted y su esposa esta noche.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Es que me cae bien el alcohol- dijo él con una sonrisa estúpida-, y a mi mujer le sienta bien la cirugía plástica.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;El contratista estuvo a punto de reír pero titubeó porque sabía que mañana no convendría haber tenido esta conversación. Se disponía a largarse cuando Jorge agregó con amargura:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Lástima que no me deja tocar ya esas tetas de silicona.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Marta apareció, se disculpó avergonzada y se lo llevó a una esquina del salón.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-Esto ya es el colmo –dijo ella- vámonos de aquí antes de que nos sigas hundiendo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Él le tapó a ella la boca torpemente para que no siguiera hablando.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;-¡Tranquila! Que con Manuel no tenemos secretos: yo le otorgo los contratos y él te paga tus cositas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Dalia se negó a salir del país y volvió a casa de sus padres. Leyó hasta el empacho literatura de autoayuda y New Age. Decía que además de volver a creer en sí misma, esos libros le ayudaban&lt;br /&gt;a entender las ideas del gobierno socialista. Y debía ser cierto porque lo último que se supo de ella fue que compartía cama con un Ministro del nuevo régimen que le llevaba veinte años. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Julio, por su parte, compró un apartamento en Weston y se reunía los sábados con un grupo de exiliados para llorar por el país ausente. Sin embargo a veces sospechaba que en el fondo sus&lt;br /&gt;contertulios le recriminaban de lo que estaba ocurriendo. Las noticias que llegaban hablaban de corrupción, de delincuentes políticos, de gente desesperada, y él sentía una incontenible necesidad de hacer algo, quizás por recuperar el poder perdido, quizás por ahogar su remordimiento o, como dijo a todos, verdaderamente por ayudar a la gente. El caso es que un día pisó el aeropuerto de Miami dispuesto a volver. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: windowtext 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Jorge no tuvo que esforzarse para encontrar otra mujer que riera con sus chistes aún estando borracho, y que, mientras chapoteaba en la piscina climatizada de su casa, afirmara que el New Age y el socialismo eran las dos ciencias que salvarían a la humanidad .&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Tampoco fue difícil que a Marta la nombraran embajadora “por los servicios prestados a la revolución”. En su misión encontró un belga que apreciaba su piel morena, su perfume caro y su acento exótico. Así fue como entró en la Comunidad Europea con pasaporte de primera. Y si en alguna cena un invitado indiscreto tenía curiosidad, ella sólo decía que su país no tenía solución porque la gente era malagradecida, así que se había afiliado a una ONG para ayudar a los niños de Zambia. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: windowtext 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: windowtext 1pt solid" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;Mientras huía de los gases lacrimógenos, algo lo golpeó en la cabeza. Hubo unos segundos de oscuridad y cuando despertó, el ardor en los ojos y la garganta apenas le permitía ver entre lágrimas a cientos de pies corriendo a su alrededor. Aunque intentó seguirlos, sólo lograba arrastrarse torpemente. Una mano brotó del caos y colocó en su nariz un trapo impregnado de refrescante vinagre. Se colgó de ella y se dejó guiar por una voz femenina hasta un arbusto cercano. Sólo cuando pasó todo pudo ver por primera vez su cara aún enrojecida. Sin quererlo llegaron a un bar y allí lloraron de furia y miedo por las balas que esta vez habían pasado demasiado cerca. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-6516587973307697055?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/6516587973307697055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=6516587973307697055' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/6516587973307697055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/6516587973307697055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/04/pndulo.html' title='Péndulo'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RhRLfj-A4gI/AAAAAAAAABA/MOu4LFQvuYk/s72-c/HPIM0418.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-1705718956793247311</id><published>2007-02-06T20:40:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:13:57.448+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Kinestesia</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo,&lt;br /&gt;o más exactamente a pesar de ti mismo.&lt;br /&gt;Víctor Hugo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff99;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RcjamtQUejI/AAAAAAAAAAw/3Pd4I6G5Vpg/s1600-h/HPIM0714.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028509342477089330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RcjamtQUejI/AAAAAAAAAAw/3Pd4I6G5Vpg/s200/HPIM0714.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;David se metió en la máquina y repitió el mismo ejercicio de los últimos tres meses: simplemente pensó en Sara. Si alguien se hubiera enterado de que usaba el carísimo &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tomograf%C3%ADa_por_emisi%C3%B3n_de_positrones"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;TEP&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt; del Instituto cuando todos almorzaban, lo hubieran echado de su trabajo como investigador. Pero las obsesiones ridiculizan los riesgos y David, que comenzó buscando respuestas, ahora estaba buscando resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó como un juego. Sara quería ver funcionar aquella máquina. Había leído mucho sobre ella y sentía curiosidad por ver su cerebro trabajando. Él, incapaz de ignorar los deseos de ella, lo arregló todo para colarla un mediodía. Una vez que puso en marcha el aparato, David le pidió que resolviera operaciones matemáticas, que elaborara frases y que se concentrara en mundos fantásticos. Al instante la pantalla mostraba su cerebro tiñéndose de colores en distintos puntos revelando la intensidad del esfuerzo. Por último David le susurró: “piensa en mí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto estuvo solo comparó las imágenes de sus tomografías. Buscó el segundo exacto en que ella pensó en él. Las zonas donde se generan las emociones aparecían mucho menos iluminadas que en las de David. Era evidente que sus sensaciones no eran las mismas. Sara no percibía ese mismo cosquilleo en el pecho, esa súbita euforia, esa abrumadora ternura que él pensaba que compartían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello puso en peligro todo el futuro que él había imaginado. De pronto toda la estructura bajo la que se escondían sus debilidades se tambaleaba. Sin embargo tras unas horas de consternación, David volvió a actuar como un hombre de ciencia y analizó el problema: Sara era la única parcela emocional que se había permitido y ahora descubría que podía perderla en cualquier momento. Si lograba imprimir en ella el mismo mapa de sus emociones, sentiría el exacto sobresalto y la unión sería perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reto era enorme. David sentía por Sara emociones tan complejas que difícilmente podía expresar. En su mente no tenían forma, apenas podía definirlas como trazos luminosos, eléctricos, al borde del escalofrío. Sin embargo sabía qué partes de su cerebro se activaban al pensar en ella, y llevaba buena parte de su vida estudiando los estímulos que podían lograr ese efecto. Así que empezó a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaba los días encerrado en su despacho, justo al lado del TEP. Se gastó el presupuesto de su investigación en una estructura que recordaba una enorme concha de caracol en la que cabía una persona. El colorido interior producía cierta desorientación gracias a una compleja red de bombillos, espejos y recipientes de aromas colocados calculadamente. Una pantalla de plasma proyectaba imágenes relajantes y un avanzado sistema creaba un sonido envolvente. En el centro de todo, un suave sofá era el punto en el que convergían los cientos de estímulos. David ajustaba, calibraba, sincronizaba y al final de cada día se encerraba en la caja y encendía el interruptor. Sabía que estaba a punto de lograr su objetivo. Cada vez la experiencia en la máquina se parecía más al abrumador sentimiento que Sara producía en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente una tarde la llamó. Se disculpó por haber estado ausente las últimas semanas, y la invitó al Instituto. Al entrar en la cámara, Sara dijo extasiada que era una de las cosas más increíbles que había visto. “Y ya verás cuando la encienda”, respondió David mientras salía y cerraba la compuerta. Adentro, a una temperatura perfectamente controlada, empezaron a aparecer imágenes en la pantalla cada vez con más rapidez: formas coloridas, paisajes idílicos, gotas de lluvia, el rostro de Sara… Por los cuatro costados se sucedió una vertiginosa y abrumadora secuencia de luces, aromas y sonidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso apenas duró tres minutos tras los cuales se abrió la puerta. David la buscó expectante entre una suave nube de vapor. Ella yacía en el sofá, jadeando voluptuosamente. Era evidente que la máquina había funcionado. David le tomó la mano para sacarla del trance. Le habló con suavidad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entiendes ahora lo que siento por ti?&lt;br /&gt;-Lo entiendo –dijo ella con la mano en el pecho para detener las pulsaciones.&lt;br /&gt;-¿Sientes lo mismo que yo?&lt;br /&gt;-Sí –respondió con un hilo de voz-. Me quiero muchísimo.&lt;br /&gt;Se puso en pie con dificultad, y cuando él, aún atónito, intentó ayudarla ella le apartó suavemente:&lt;br /&gt;-Deja. Yo puedo sola -dijo riéndose de su propio traspiés-. De pronto siento que no necesito a nadie para estar completa.&lt;br /&gt;Antes de alejarse, besó compasivamente a David en la mejilla y sólo susurró:&lt;br /&gt;-Gracias.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-1705718956793247311?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/1705718956793247311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=1705718956793247311' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1705718956793247311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/1705718956793247311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/02/kinestesia.html' title='Kinestesia'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/RcjamtQUejI/AAAAAAAAAAw/3Pd4I6G5Vpg/s72-c/HPIM0714.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-5490068972145352048</id><published>2007-01-18T20:32:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:13:20.553+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Der fliegende Holländer</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ra_PKMeglNI/AAAAAAAAAAk/oa75f8OTSrA/s1600-h/HPIM0715.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5021459883596223698" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ra_PKMeglNI/AAAAAAAAAAk/oa75f8OTSrA/s200/HPIM0715.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;La única razón por la que no se echó a llorar en el aeropuerto fue que tal y como había previsto durante meses, tendría que ocuparse del siguiente paso: encontrar dónde vivir. Pero cuando se cerró la puerta tras de sí, Silvia apenas medía dos centímetros. Al menos eso es lo que sentía al tener conciencia por primera vez de lo lejos que estaba de su familia, de los miles de kilómetros y los doce meses que transcurrirían antes de volver con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había escogido un apartamentito en De Wallen. Le habían dicho que era una zona turística. Y ahora estaba ahí, rellenando cuatro paredes en un tercer piso de la Warmoestraat. Acababa de despedirse de la dueña y se había quedado sola con las llaves en la mano, queriendo que acabara de una vez lo que apenas comenzaba. Se acercó a la ventana y el paisaje la tranquilizó. Al pie de los antiguos y coloridos edificios se alineaban decenas de bicicletas. Gente variopinta iba de un lado al otro y el cielo vespertino se reflejaba en el canal. Silvia se sentó en la cama y en un segundo cayó dormida. Su cuerpo pedía descanso y su mente, un escape.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó a las tres de la mañana, desorientada por el jetlag. Arrastró los pies hasta la ventana y descubrió que la vista se había transformado. Un letrero al otro lado del canal iluminaba su habitación: “Chikita´s Sex Paradise”. En la entrada de ese lugar podía ver una gran fotografía de un hombre que frotaba su pelvis con la de una joven de lasciva mirada. Pero lo que le dejó atónita fue que por toda la calle podían verse mujeres contoneándose casi desnudas en vitrinas iluminadas por cálidas luces rojas o alucinantes ultravioletas. Silvia cerró la ventana espeluznada ¿Qué hago aquí? Repetía una y otra vez mientras presionaba compulsivamente el cuello de la camisa como si alguien le fuera a quitar la ropa. En Caracas siempre había sido una chica correcta, protegida de “la desvergüenza criolla” gracias a una exquisita y carísima educación. “Es que somos medio europeos”, solían decir en su casa. Lo que nunca hubiera sospechado su madre es que apenas llegar a Europa encontraría eso de lo que la habían protegido tanto. Cómo podría contarles que ella misma había elegido, sin saberlo, vivir junto a una calle de de prostitutas. Cerró las ventanas y se metió en la cama completamente vestida a pesar del calor veraniego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente la dueña del apartamento se ofendió ante sus quejas: “Cualquiera estaría encantado de vivir ahí a ese precio”, le dijo. Caminó por todo Ámsterdam buscado otro apartamento; pero se rindió al darse cuenta de que no podía pagar una nueva fianza. Volvió tan cansada que la segunda noche, aunque tampoco se quitó la ropa, durmió profundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó con la idea de encontrar un trabajo. Con eso, más lo que le enviaban sus padres, podría cambiar de casa en poco tiempo. Sin embargo no sabía hacer nada. Las pocas veces que había trabajado en el negocio familiar habían sido para “entretener a la hija del dueño”. Fue un argentino quien le permitió entrar a la cocina de su restaurante. El sueldo era mínimo; pero eran euros. La única condición fue que si se escuchaban tres golpes de cucharón debía salir por la puerta trasera para evitar a la policía o los inspectores del trabajo. Aquello encarnaba lo que una dama de la sociedad caraqueña no debía hacer. Pero Silvia respiró aliviada; aquí no había quien se lo pudiera decir. Lavó platos con entusiasmo; era la primera vez que iba a recibir dinero a cambio de hacer algo necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche no escondió la cabeza debajo de la almohada. Se puso un pijama, se acostó y examinó el techo del apartamento; le habían dicho que la casa era del siglo XVIII. Se preguntó cuantas personas habrían dormido bajo esas vigas de madera. Antes de cerrar los ojos murmuró: “no está tan mal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches fueron cayendo como fichas de dominó. Cuando empezó a ir a la universidad ya era ayudante del cocinero. No le habían aumentado el sueldo pero le alcanzó para comprar una bicicleta usada. Una amiga la invitó a comer pannekoeken, y le gustaron tanto que a los dos meses ella misma los pedía en holandés. La idea de huir del apartamento se fue disipando con cada ramo de tulipanes que llevó para alegrar el comedor. La ventana, al principio sellada como una escotilla, fue cediendo y ya el verano siguiente pasaba día y noche abierta con los bazos extendidos al Barrio Rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche antes de su vuelta a Caracas, Silvia no pudo dormir. Miró con ternura el torso de Mark. Él dormía plácidamente en la cama que habían compartido tantas veces. Paseó desnuda por el apartamento y se asomó por la ventana sin importarle ser vista por los transeúntes. Sabía que nadie se fijaría en ella. Su cuerpo era solo un trazo borroso entre las provocativas vitrinas de los alrededores. En todo caso le daba igual. Suspiró con nostalgia y miró al canal. Sabía a qué ciudad volvía, pero ya no sabía dónde quedaba su hogar. Se dio la vuelta y volvió a la cama para despertar a Mark. Quería que le contara por última vez la leyenda del Holandés Volador, aquel barco fantasma que zarpó de Ámsterdam y fue condenado a no volver a puerto nunca más.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-5490068972145352048?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/5490068972145352048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=5490068972145352048' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/5490068972145352048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/5490068972145352048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/01/der-fliegende-hollnder.html' title='Der fliegende Holländer'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_qzKLVWpzy9g/Ra_PKMeglNI/AAAAAAAAAAk/oa75f8OTSrA/s72-c/HPIM0715.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-116778689067748373</id><published>2007-01-03T02:03:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:12:35.274+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gemidos entre baldosas'/><title type='text'>Seda</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_KfSsJXaI/AAAAAAAAAAM/PgTISRDGMLM/s1600-h/HPIM0761.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5016951148855778722" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_KfSsJXaI/AAAAAAAAAAM/PgTISRDGMLM/s200/HPIM0761.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;strong&gt;Ella respira hondo, algo huele diferente. Es un olor a tapicería nueva, a pintura aún fresca, a madera. Todas las casas de los ricos deben oler así. Mira extasiada el piso, los muebles. Es la primera vez que ve una chimenea. Se pregunta cómo se verá encendida. Hace frío. Piensa en la candela con la que su madre cocinaba en Caripe. Sonríe por su ocurrencia. Seguro que una chimenea no huele a fritanga. Ha pasado mucho tiempo quitándose de encima ese olor. Casi todos los recuerdos de su infancia huelen a empanada. Sabía que ya era hora de levantarse cuando sentía el olor de la leña que encendía su madre, y prefería ponerse en pie antes de esperar que la despertara la náusea que le provocaba el olor del aceite usado mil veces. Pasaba por encima del colchón donde dormía el amante de su madre, sin tropezar con la botella de anís. Salía del rancho y se lavaba la cara en la palangana. Al volver le esperaba una empanada y un café para desayunar. Al terminar le tocaba desmenuzar el cazón, rallar el queso. No había palabras en aquella rutina. Todo se hacía automáticamente. Mientras su madre amasaba, ella rellenaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio suele llamarla "jaboncito" por sus constantes idas al baño para lavarse las manos. Pero es que aún siente que sus dedos huelen a carne mechada, a queso, a pescado, a grasa. Aspira el cigarrillo con pose de diva. Su mirada persigue las cintas de humo azul mientras se enredan rumbo al techo. Desde allá arriba debe lucir hermosa. Su rostro moreno emerge de la bata y se desparraman sus cabellos rizados sobre la blanca tela. Mauricio le había dicho que era seda. Qué bien se siente sobre la piel. Donde no se adhiere al cuerpo, crea suaves olas que nunca revientan. Sus pezones endurecidos por el contacto de la tela lucen como islotes en medio de ese mar perlado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Caripe, cuando no había mucha gente en la playa, y las empanadas se enfriaban en su cazo, se sentaba en la playa a ver el islote donde reventaban las olas. Ir hasta ahí nadando era una locura y solo los lancheros más veteranos sabían como acercársele sin quedar empotrados en la piedra. Deseaba llegar allá, lejos del alcance de todos. Lejos de la sudorosa piel del amante de su madre que se frotaba contra ella cada vez que se quedaban solos; lejos del rancho, lejos de Caripe y lejos de ese olor a empanada que no salía por más que frotara sus manos en la arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escuchan pasos al otro lado de la puerta y una voz dando órdenes. Pronto entrará Mauricio. Se mira los pies y los encuentra atractivos. Las uñas pintadas de rojo con esmerado pulso y las sandalias de alto tacón. Aunque no termina de acostumbrarse a caminar con ellos, le parecen muy elegantes. Su mirada se queda fija en un punto inexistente, así como la encontró Mauricio en la playa hace un año. "¿Y esas empanadas las haces con tus deditos?", fue lo primero que le dijo. A ella le pareció graciosa su figura rechoncha y el peinado con el que intentaba cubrir su calva. Hacía tiempo que sus senos y caderas se negaban a ocultarse bajo la ropa. Había oído de los turistas los más insólitos piropos. A eso estaba acostumbrada; pero no a la forma en que Mauricio la trató. Al igual que los demás era evidente que intentaba seducirla, pero constantemente dejaba caer una frase graciosa que le restaba importancia al asunto. Con cada sonrisa fue perdiendo terreno y tardó demasiado en darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería fácil acostumbrarse a vivir así, rodeada de muros inmensos e impecables jardines. Quizás al salir de esa habitación haya algo de diosa en su manera de caminar. Ya se está sintiendo diferente. Los trescientos dólares que le van a pagar suenan a libertad. Siente que Caripe está muy lejos quizás porque, como le dijo Mauricio, tras este día el mundo la recibirá con los brazos abiertos, como una gran estrella. Quizás ella haya nacido para que el humo de su cigarrillo se disperse en los lugares más elegantes, para comer deliciosos platillos, para estar rodeada de caricias de tela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se abre la puerta. Mauricio entra apurado. Tras él vienen varios hombres, uno de ellos envuelto en una bata que no tarda en caer al suelo. Ella mira su enorme pene erecto apuntándola.&lt;br /&gt;-La anterior quedó buena- le dice Mauricio al actor-, pero vamos a hacer otra escena para reforzar. Empezamos por detrás y terminas en su boca.&lt;br /&gt;Ella se da vuelta sobre la cama y se coloca obediente en la posición esperada. El actor se acerca a ella sin manifestar ninguna emoción y cruza el umbral que marcan los tacones. Se encienden las potentes luces. Un camarógrafo se apresta a filmar.&lt;br /&gt;-¡Cinco y acción!&lt;br /&gt;Ella mira la chimenea, los cuadros, el techo, el jardín a través de la ventana. Sí... Será fácil acostumbrarse a vivir así.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-116778689067748373?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/116778689067748373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=116778689067748373' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116778689067748373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116778689067748373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2007/01/seda.html' title='Seda'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_KfSsJXaI/AAAAAAAAAAM/PgTISRDGMLM/s72-c/HPIM0761.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-116471028264067923</id><published>2006-11-28T11:35:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:22:30.981+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Consuelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_K_isJXbI/AAAAAAAAAAY/u0Ua-okFJjA/s1600-h/HPIM0757.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5016951702906559922" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_K_isJXbI/AAAAAAAAAAY/u0Ua-okFJjA/s200/HPIM0757.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Doña Consuelo despertó a las 7:00 en punto. Aunque seguía un poco fatigada le costaba dormir hasta más tarde. Se vistió lentamente y salió a la calle bien abrigada. Volvió con el periódico en la mano y una bolsita de pan dulce. El olor a café humedeciéndose en la media fue el evento que al fin le agregó un día al calendario. Sumergía el pan en la taza mientras ojeaba despacio el periódico. Leía de atrás hacia delante, comenzando con las crónicas de sucesos. Allí se quedó un rato mirando con atención las fotografías de los asesinos y los asesinados. Trató de imaginarlos hablando, gesticulando; hasta que le empezaban a parecer familiares. Pasó la página y sobrevoló las noticias políticas. Los deportes tampoco le interesaban en absoluto. Pasaba cada página como asomándose al otro lado del muro. De pronto se detuvo; un nombre le había llamado la atención: Leopoldo González Hernández. Su respiración se detuvo unos instantes. Sus fuerzas menguaron al punto de dejar caer la página. Releyó varias veces el nombre y la lista de personas que invitaban al sepelio hasta que las lágrimas anegaron la estrecha ruta a sus pulmones. El llanto desbordó la presa y la corriente no tardó en arrastrar todo a su paso. Las gotas hipeaban al caer sobre el diario. Con los dedos buscó infructuosamente alguna textura diferente sobre el nombre de la funeraria. El entierro sería a las 11:00. Las pantuflas se arrastraron sobre la alfombra hasta el escaparate, y allí las manos temblorosas perdieron la ruta para desenganchar un vestido negro. Bajo la ducha sus lágrimas tuvieron la última oportunidad antes de ocultarse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Se bajó del autobús sin haber advertido la presencia de otros pasajeros. Los deudos reunidos formaban una mancha en la puerta de la funeraria que salpicaba los alrededores. Doña Consuelo se fue sumergiendo en aquel obscuro fluido sin ser sentida. Miró con severidad a quienes bromeaban en la puerta y pasó desapercibida frente a los que lloraban consternados. El ataúd flotaba en medio de la habitación sostenido por los sudores, las lágrimas y el olor de las coronas ansiosas por marchitarse. Se adhería a las paredes el murmullo de un monótono rosario. No tuvo el valor de mirar dentro del féretro. Prefirió ir directamente a una delgada figura sostenida en la silla por un hálito indeciso. La abrazó con delicadeza y susurró "sentido pésame". La viuda, automáticamente, sin estar segura de dónde empezaba el dolor, ni siquiera de sentirlo ya, apenas levantó su enrojecido rostro para agradecer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Una desconocida interrumpió su camino a la salida para abrazarla. Cada una sintió en sus brazos que la vida volvía con la calma del llanto huido. Los gimoteos emparchaban los huecos de sus frases: "Fue un hombre bueno", "¿Qué va a hacer ahora su mujer?" "Levantó a su familia". Se despidieron con un "La vida continúa" y doña Consuelo retomó su lento paso hacia la cafetería. Pidió un café y un sándwich. El empleado titubeó un instante; pero acabó por servirle sin ocultar su desprecio. Ella, orgullosa, pensó que la vejez no justifica humillaciones, pero ayuda a soportarlas mejor. Halló una silla libre en una discreta esquina y se sumó al grupo que rezaba. Entre misterio y misterio, algunos la sacaban de su sopor para darle el pésame con compasiva mirada. Ella los contemplaba hipnotizada y asentía al vaivén de "Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores...".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando llegó el cura supo que había llegado su momento de partir. Oculta por la ceremonia, cruzó las puertas. La calle mojada trazó el reflejo de la sombrilla que esgrimió, y se evaporó despacio en la garúa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El alma pesa menos cuando se ha vaciado de lágrimas. Interrumpida por largos suspiros cenó una magdalena mojada en café. Al quitárselo sintió que una grata levedad en el vestido negro. Tras haber llorado tanto, el luto dejaba de estar en la tela. Lo colgó cuidadosamente. Rezó un rosario bajo la seguridad del San Miguel que colgaba en la pared. Suspiró aliviada. Durmió. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Despertó a las 7:00 en punto. Se vistió lentamente y salió a la calle bien abrigada. Volvió con el periódico en la mano. Mojaba el pan dulce en el café con leche mientras ojeaba despacio las páginas. Leía de atrás hacia delante, comenzando con las crónicas de sucesos. De pronto se detuvo; un nombre le había llamado la atención: Roberto Pérez Martínez...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-116471028264067923?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/116471028264067923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=116471028264067923' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116471028264067923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116471028264067923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/11/consuelo.html' title='Consuelo'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_qzKLVWpzy9g/RZ_K_isJXbI/AAAAAAAAAAY/u0Ua-okFJjA/s72-c/HPIM0757.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-116182076793378457</id><published>2006-10-26T01:56:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:22:52.490+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Un Alto Ejecutivo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/fofo%20petarda1.3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/fofo%20petarda1.3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;Cuando se escucha el llamado para embarcar el avión, Julio espera unos minutos antes de ponerse en la cola como todo el mundo. No hay prisa, le habían dicho que los asientos están numerados. Que nadie se dé cuenta de que este es el primer avión que toma. Los que viajan por negocios como él son tipos sofisticados, calmados, acostumbrados a viajar y a los aeropuertos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;&lt;br /&gt;Ella lee un libro, pero él cree que sólo está fingiendo desinterés. Viste un conjunto impecable, formal. Su pelo rubio está anudado en torno a un palito oriental, un toque desenfadado. Es el tipo de mujer que seguro se interesa sólo por hombres de mundo, y Julio hoy ha logrado ser uno de ellos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando ella guarda el libro, Julio simula un bostezo y comienza a ponerse de pie lentamente, sincronizando sus movimientos para quedar en la cola justo tras su cabellera dorada. Podría jurar que ella dejó pasar antes a una pareja para quedar cerca de él. Es imposible que ella no esté rendida por él con esta ropa que compró ayer. “Look casual - semi formal” le dijeron en la tienda; camisa negra, jeans y una chaqueta marrón. Desenfadado, pero elegante. Así son los ejecutivos cuando no están trabajando. Lo sabe porque lo ha visto en la televisión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La cola avanza rápidamente. Justo después que su chica se aleja, una empleada de la línea aérea le pide el boarding pass, y él, con seguridad, lo saca de su chaqueta. Acelera el paso y la alcanza en la puerta el avión. Observa sorprendido el fuselaje que se conecta con el túnel. Metal blanco, y liso como un gigantesco tubo de pasta dental. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sigue las indicaciones de la aeromoza para encontrar su puesto y para su sorpresa es justo el de al lado de la rubia. Calma. Que no te note demasiado contento. Que te vea indiferente y desenvuelto como un viajero experto. Es el momento de demostrar que eres un tipo sofisticado.&lt;br /&gt;Sonríe a la chica cortésmente. “Buenos días” responde ella al tiempo que le devuelve un relámpago de sonrisa. Él, aún deslumbrado, se acomoda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El asiento tiene botones. Pulsa el más grande y el respaldar se inclina en un segundo. Pega un salto y queda erguido en la silla como un mástil. Se da cuenta que nada malo pasa con la silla y se tranquiliza. Todo son facilidades para los ejecutivos. Se tumba en la silla en una exagerada postura que intenta parecer cómoda. Hay que lucir relajado, confiado. Descubre una palanquita frente a él y la gira. Da otro salto para atajar aquel pedazo de asiento que de pronto se cae. Resulta ser una mesita. Piensa rápidamente y pone ahí una revista que está más abajo. Quizás ella no ha notado nada. Quizás ella también está sorprendida. Seguro que no todos los aviones tienen esa inconveniente tablita colocada ahí. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Comienza a ponerse nervioso. Empieza a sudar cuando el avión se mueve, y aunque trata de ser un ejecutivo calmado que lee una revista en su asiento no puede disimular el miedo. Al otro lado de la fila un pasajero se persigna. Él quisiera hacer lo mismo; pero quién ha visto a un ejecutivo que reza. Viajar en avión tiene que ser como ir en carro para un tipo como él, y nadie se persigna al conducir.La aeromoza se acerca por el pasillo y se detiene a su lado con una mueca de desaprobación para decirle a todo volumen “por favor coloque su asiento en vertical y pliegue la mesa para el despegue”. Él, torpemente, intenta volver a fijar la mesita y luego da con la forma de arreglar el asiento. Está tan avergonzado que lo que ahora quiere es quedarse muy quieto para que su vecina olvide su existencia por el resto del viaje. Solo tiene que secarse el sudor y mantenerse sin tocar nada hasta llegar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora aparece esa inoportuna presión entre las piernas ¿Por qué no aprovechó en el aeropuerto? Van a ser dos horas interminables. Pero ni se le ocurriría preguntarle a la aeromoza, porque todos los altos ejecutivos saben que en los aviones no hay baños, así que junta las piernas lo más fuerte que puede. Solo queda aguantar…&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-116182076793378457?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/116182076793378457/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=116182076793378457' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116182076793378457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/116182076793378457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/10/un-alto-ejecutivo.html' title='Un Alto Ejecutivo'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-115870777670027084</id><published>2006-09-22T01:15:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:23:10.811+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Alivio de Soledad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/si%20estas%20leyendo%20esto.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/si%20estas%20leyendo%20esto.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;Era la primera vez que Wilfredo pisaba Europa y todo era aún mejor de lo que había imaginado. Había visto fotos y creía tener cierta idea de lo que encontraría; hermosas iglesias y paisajes idílicos. Pero no estaba preparado para el conjunto. Todo resultaba diferente, sorprendente, atractivo. La piedra pulida en el suelo de la plaza, la ausencia de automóviles en el centro, el moderno tranvía, los ventanales del Teatro de la Ópera rematados en altorrelieves. Todo, hasta los detalles insignificantes eran una novedad, y la unión de tantas ínfimas cosas llamativas era abrumadora. El desorden era la atmósfera a la que estaba acostumbrado, la que se respiraba en su país. Sin embargo Wilfredo estaba tan deslumbrado que era incapaz de ver las miserias que también le rodeaban y creía que aquí el hombre había ganado la batalla al caos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Montpellier no era sólo un mosaico de hermosos edificios y calles bien cuidadas. La ciudad bullía de caras y cuerpos peculiares, distintos a los que Wilfredo estaba acostumbrado. Jóvenes tocando música y bailando en la plaza, hombres de negocio en trajes que él no hubiera podido pagar ni con un mes de su sueldo, ancianos con extravagantes atuendos. Él sólo había visto gente así en las películas e ingenuamente pensaba que, al igual que en el cine, sus vidas eran retorcidas, maravillosas y llenas de inagotables eventos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilfredo era un hombre solitario, no por elección sino por resignación. No tenía ningún atractivo físico apreciable, vestía su cuerpo rechoncho con vieja ropa que no llamaba la atención, su pelo era una maraña incontrolable y aunque sonreía poco, no podía ocultar unos dientes torcidos que se imponían a cualquier rasgo agradable de su cara. Nada de eso hubiera sido importante, si además Wilfredo no hubiera sido un hombre tímido. Prefería pasar los días metido en el laboratorio, rodeado de cultivos bacterianos que tener que pasar por el martirio de socializar con una mujer. Quizás por eso sus amigos, envidiosos de que lo hubieran elegido para ir al Congreso de Microbiología, insistieron tanto antes de su partida: “Cuidado con las francesas”. Por supuesto, la advertencia en realidad era un empujón, una arenga innecesariamente dolorosa para quien ya tiene la batalla perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese pesar iba tomando forma en la medida que descubría la distancia que le separaba de las mujeres de la ciudad. Se dio cuenta de que en el fondo él había fantaseado también con el estúpido mito de las francesas liberales y ansiosas. Hubiera querido que se cumpliera para que fueran ellas las que encontraran el modo de acercarse a él. Wilfredo hubiera querido recibir la oportunidad de oler el cabello de aquella joven pelirroja que atravesaba La Explanada Charles De Gaulle y ver las hojas de arce caer a su alrededor, mientras él se atrevía por primera vez a sonreír a alguien a quien le daban igual sus dientes amontonados. Quizás la curiosidad por un suramericano, le hiciera pasar por alto el sudor de sus manos y su falta de palabras certeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a ella y tartamudeando un inútil acento francés le mostró la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escusemuá ¿Puede tomar foto muá, sivuplé?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella comprendió la seña y sonrió mientras cogía la cámara. Wilfredo se puso firme mientras ella le enfocaba. Luego del chasquido, él hizo acopio de todas sus fuerzas y amigablemente le hizo señas de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escusemuá, ¿Puedo tomar foto tú conmigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, menos cordial que antes, se encogió de hombros. Incómoda, pero sin palabras suficientes para pedir explicaciones se puso al lado de Wilfredo mientras él estiraba la mano y apuntaba la cámara a ambos, ella sonrió instintivamente y el flash se disparó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Merci- dijo Wilfredo rendido. Ella agitó la mano, dio media vuelta y el rojo de sus ingrávidos cabellos se fue evaporando en la brisa vespertina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dio igual su partida. Ella seguía estando en la foto con la que Wilfredo sorprendería a todos la semana siguiente. Quedarían boquiabiertos cuando él les contara sobre los paseos que hicieron juntos en el Jardín Botánico, las risas bajo la Tour de la Babote y las noches en el Hotel Royal. A partir de entonces, antes de acostarse a dormir, besaría la foto y sentiría un leve pero suficiente alivio de soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-115870777670027084?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/115870777670027084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=115870777670027084' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115870777670027084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115870777670027084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/09/alivio-de-soledad.html' title='Alivio de Soledad'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-115585958449159624</id><published>2006-08-25T23:42:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:23:28.823+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gemidos entre baldosas'/><title type='text'>un jueves en el probador</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2813/1812/1600/HPIM0495.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2813/1812/320/HPIM0495.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Julián y Rosa no han hablado de aquello desde entonces. Han pasado ya dos meses y parece haber un acuerdo tácito de silencio. Lo que sea por reconquistar la normalidad. Esa noche parecen haberlo logrado. Están cenando en un restaurante con una pareja de amigos y se dan cómplices golpes de rodilla bajo la mesa cada vez que los otros dicen alguna tontería. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Hace más de 20 años que Julián y Rosa se pusieron por primera vez los anillos. Han logrado el inusual mérito de convivir pacíficamente sin pasar por la indiferencia. Pero no todo han sido tiempos buenos. Hubo épocas infames que sólo salvaron porque la presencia de dos hijos mantuvo domados sus deseos de fuga. Sin embargo el menor alcanzó ya suficiente edad para burlarse la protección de sus padres, y la casa es nuevamente de ellos. El saldo que les queda es algo de afecto y una lista de pequeñas rutinas domésticas con menos importancia de la que ellos le dan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Los lunes en la noche ven el programa favorito de ella, los martes leen, los miércoles, compras, los jueves sexo, los viernes restaurante con los amigos y los fines de semana, improvisan. Hace años que la cama ha dejado de ver posturas diferentes. Los jueves él sólo tiene que decir “Rosi” con un tono cariñoso y ella sonríe condescendiente mientras se quita la ropa interior simulando más entusiasmo del que de verdad siente. Le gusta como hace el amor su marido. Él, a punta de practicar, ha aprendido lo que a ella le agrada. Pero lo ha aprendido tan bien que lleva años haciendo las mismas cosas. Efectúa mecánicamente las mismas caricias en el mismo orden. Es satisfactorio, sí, aunque nada sorprendente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Hace dos meses fueron al Centro Comercial. Julián odiaba esperar mientras ella se ponía ropa, pero lograba fingir cierto interés que le evitaba problemas. Cuando la vio entrar al probador pensó que aquel vestido era demasiado colorido, y apostó a que en dos minutos saldría frustrada.&lt;br /&gt;Ella le llamó desde adentro como solía hacer cuando quería su opinión y él se acercó resignado. Deslizó ligeramente la tela que hacía de puerta y se encontró con Rosa envuelta en una prenda cortada en dos por un inmenso escote. Su expresión era de picardía y con un dedo ampliaba aún más la abertura en su generoso pecho hasta el inicio de la areola. Era un juego que solía hacer; se ponía algo fuera de lo común y llamaba a Julián para que la viera al tiempo que hacía una mueca. Uno de esos chistes que en el matrimonio se repiten miles de veces y se convierten en rituales de complicidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Sin embargo esta vez Julián no sonrió. Se quedó boquiabierto unos segundos. Sacó la cabeza del probador y comprobó que los vendedores estaban entretenidos al otro extremo. Sin pensarlo, entró y besó la boca aún sonreída de Rosa mientras deslizaba la mano entre el escote. Aunque sus pechos no poseían la firmeza de hacía veinte años seguían siendo tan sensibles como el primer día. Ella ni siquiera tuvo tiempo de sorprenderse; sintió un cosquilleo que subía entre sus muslos y luego los dedos de él deslizándose entre su ropa interior. Comenzó a masajear con intensidad el bulto entre las piernas de su marido hasta que percibió la señal para abrir el pantalón: el punto sin retorno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Julián presionó sus nalgas y la levantó en vilo sin dejar de aspirar su aliento. Ella usó sus manos certeras para guiarle. Ante tanta humedad, lo único difícil de entrar en ella fue silenciar sus gemidos. Julián hacía subir y bajar a Rosa con una fuerza que había olvidado que tenía. Ella le atenazaba con sus piernas al tiempo que aumentaba el delicioso roce y la sensación de ser abarcada en toda su intimidad. El ritmo desde el principio fue rápido, pero se hizo frenético en la medida que la respiración de ambos aumentaba. Cuando la explosión fue inminente, él con su cuerpo rígido y ella arqueada hacia atrás, ahogaron un grito de placer. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Justo en ese momento la imprevisible fuerza de él volvió a abandonarle. Le falló la pierna izquierda y se trató de sostener con la pared; pero descubrió que no había tal cosa. Sólo una tela a la cual ella instintivamente se aferró mientras caían al suelo. Con un estruendo, el tubo que sostenía la precaria estructura se vino abajo dejando expuestos a Julián, a Rosa y a una clienta que les espiaba desde el probador de al lado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Se pusieron de pie torpemente mientras escondían todo lo impúdico. Los clientes y empleados de la tienda les miraban con los ojos desorbitados en absoluto silencio. Recogieron su ropa y fueron en silencio hasta la caja. Julián pagó en silencio los daños y Rosa se llevó puesto el vestido que acababa de “estrenar” con las etiquetas colgando. De camino a casa ella sólo expresó un tímido “Qué vergüenza”. Fue lo único que se dijeron al respecto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Un velo cayó entre ellos. Hacía tiempo le habían perdido el miedo al silencio, sin embargo de pronto era incómodo no decirse nada. Parecía que cada uno estuviera intentando dar o recibir alguna explicación que no acababa de brotar. Julián y Rosa estaban tan acostumbrados el uno al otro que les resultaba incómodo haberse salido del guión. Sentían pudor de enfrentarse a esos desconocidos que habían surgido de pronto. Desde hace dos meses no ha pasado nada los jueves en la noche. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Pero esta tarde, en el restaurante, parecen haber recuperado la risa. Ella toca varias veces su mano con cariño y él vuelve a sentirse relajado y a sus anchas. Han pagado ya y mientras esperan el vuelto Julián va al baño. Al salir se encuentra con Rosa, que ha ido a retocar su maquillaje. Se quedan paralizados un segundo. Ella sonríe levemente y él sabe que están pensando en lo mismo. Sin dudarlo más entran juntos al baño de damas y se encierran en el primer cubículo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-115585958449159624?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/115585958449159624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=115585958449159624' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115585958449159624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115585958449159624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/08/un-jueves-en-el-probador.html' title='un jueves en el probador'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-115234751958057876</id><published>2006-08-01T01:23:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:23:58.406+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Los dos minutos que dura el amor</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/rostro%20ba%3F%3Fo.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/rostro%20ba%3F%3Fo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;Acabaron los minutos&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;que duró este para siempre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;y solo quedan días que arrastrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;Pero si eso te consuela&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;tú serás la última vela&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;y contigo muere todo mi cantar&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:10;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antonio de La Espina – Los dos minutos que dura el amor&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Nadie lo recuerda ya. &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;Pero todas las alarmas saltaron hace un año cuando Antonio de la Espina desapareció de la faz de la Tierra.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;El cantautor más famoso de toda Latinoamérica nunca llegó al concierto que tenía previsto en el Poliedro de Caracas.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Tras dos horas de confusión alguien tuvo que subir al escenario y anunciar que el concierto se suspendía “por razones ajenas a nuestra voluntad”.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;La policía peinó la ciudad entera sin obtener ni una pista.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;En los aeropuertos se revisó cada rostro y cada equipaje minuciosamente hasta asegurarse de que no había salido del país.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;El Ministro del Interior convocó una cadena, menos preocupado por la salud del artista que por &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;desmentir que el régimen tuviera algo que ver esta vez.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hubo cientos de rumores, no solo en Venezuela. En Buenos Aires, su ciudad natal, se especulaba con secuestros, asesinatos y ataques de locura.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo algunos se limitaban a decir simplemente que debía haberse enamorado de nuevo.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Y es que Antonio de la Espina, además de ser conocido por sus melancólicas canciones, siempre acompañadas de su guitarra, era&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;famoso por la enorme lista de amantes que había pasado por su cama.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Pero no se le podía describir como un casanova más.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Cada una de las mujeres que le había acompañado, fuera por una noche o por dos años, había sido una fuente de dolor.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;A todas las amó genuinamente.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;La prueba de ello estaba en las desolladoras canciones que a cada una le escribió.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Parecía como si cada mujer fuese el trueno que desencadenaba un aguacero de canciones.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Algún crítico llegó a decir que si no fuera por ellas nunca habría escrito ni la cuarta parte de su repertorio.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Mientras las revistas de farándula, por su parte, decían que cada vez que tenía un vacío creativo cambiaba de mujer, y así aparecía con un disco nuevo.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Antonio de la Espina le perdonaba todo a la prensa, pero estuvo a punto de golpear al periodista&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;que sugirió aquello.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Los medios, con su habitual sorna, &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;titularon al día siguiente con un popular: “el que se pica es porque ají come”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Unos días después de aquel incidente Antonio conoció a Irma.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Fue durante una fiesta en su honor, en medio de la gira colombiana.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Cayó rendido ante ella cuando con su acento bogotano le confesó que aunque sus canciones no eran malas, ella prefería a Sabina.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Él no pudo estar más de acuerdo: “al lado de Sabina –dijo fascinado por su sinceridad- soy un gusano que nunca verá la metamorfosis”.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Esa misma noche Irma durmió en su cama. &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;Al día siguiente, al verla pasear desnuda por la cocina de la suite, &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;con la naturalidad de quien no guarda secretos, Antonio supo que esta dolería mucho más que las demás.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;La primera canción que le escribió se llamó “Miedo”.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Luego vinieron muchas más.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Al principio hablaban de acercamientos cautelosos, luego de embriaguez amorosa y finalmente escribió “La Frontera”, en la que se rendía y le proponía pasar el resto de la vida juntos.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Cuando acabó de tocarla, Irma no pudo contener sus lágrimas: &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;-¿Y cuando ya&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;no tengas canciones que escribirme?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;-Para ti habrá canciones siempre.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Brotan con solo verte.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;-No.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;No se puede querer con esa intensidad toda la vida.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Ya sé como acaba esto: Antes de que llegue el “para siempre”, dejaré de interesarte.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Y ese día vas a matarme de amor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Meses después contaba la misma Irma, aún con la voz quebrada, que aquella conversación acabó en una enorme pelea. Antonio la acusó de creer lo que decían los periódicos.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Le dijo que sólo él podía saber cuánto la amaba y que si lo que estaba intentando era poner una excusa para irse, que lo hiciera sin tantos rodeos.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Todo se calmó en un par de horas; pero Antonio no fue el mismo desde entonces.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Antonio intentaba pasar todo el tiempo posible con Irma.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;La llevó a todos sus conciertos y a todas las entrevistas, al punto de convertirla en la mujer más odiada por sus admiradoras.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Constantemente se inventaba todo tipo de momentos románticos, como si quisiera mantener a toda costa la emoción entre ellos: cenas a la luz de las velas, viajes sorpresa, regalos exorbitantes y dedicatorias públicas.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Intentó a toda costa mantener la euforia de los primeros tiempos aunque ella se hubiera conformado con mucho menos. &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Sin embargo el efecto no era el esperado.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Antonio estaba más nostálgico que de costumbre y cada vez escribía menos canciones.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Las últimas resultaron desganadas y llenas de lugares comunes.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;A veces se quedaba mirando a Irma y rompía a llorar.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Le decía que no era nada y ella trataba de creerle; pero muy en el fondo sabía que Antonio se estaba despidiendo.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,102); TEXT-ALIGN: justify"&gt;El último día, su productor recogió en el buzón de su casa la grabación de la que sería su última canción: “Los dos Minutos que Dura el Amor”. &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;Esa misma mañana, en un hotel caraqueño,&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Irma se despertó flotando sola en el océano de su cama.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;No tuvo que nadar mucho para saber que se ahogaría de tristeza.&lt;/p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-115234751958057876?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/115234751958057876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=115234751958057876' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115234751958057876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115234751958057876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/08/los-dos-minutos-que-dura-el-amor.html' title='Los dos minutos que dura el amor'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-115281543190603707</id><published>2006-07-23T23:35:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:25:12.050+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Autores (y un pintor) que podrían haber rayado baños II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/Origen_del_mundo_Gustave_Courbet.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/Origen_del_mundo_Gustave_Courbet.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102); FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Los hombres poseen la sofisticación sexual de un perrito. Asegúrate que coman con regularidad y asígnales tareas físicas para que reafirmen sus destrezas"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Guy Browning .- Nunca golpees una medusa con una pala&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;"Las mujeres son como la electricidad, no hace falta saber cómo funcionan para picarse los dedos"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Carlos Ruiz Zafón .- La Sombra del Viento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;"Es el cariño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;tan traicionero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;como el sombrero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;de Panamá;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;la gente dice&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;que aunque se moje&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;nunca se encoge,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;¡Pero qué va!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Aquiles Nazoa .-Las desventuras de Fausto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;"Me gustaba hacer el sesenta y nueve contigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;porque en ese momento &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;no nos hablábamos."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="COLOR: rgb(255,255,153)" href="http://www.eduardomazo.com/"&gt;Eduardo Mazo .&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;- Autorizado a Vivir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;&lt;br /&gt;Pintor: Gustave Coubert .-El Origen del Mundo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-115281543190603707?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/115281543190603707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=115281543190603707' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115281543190603707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115281543190603707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/07/autores-y-un-pintor-que-podran-haber.html' title='Autores (y un pintor) que podrían haber rayado baños II'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-115153699702805774</id><published>2006-06-29T01:09:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:25:53.152+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nos mean y la prensa dice que llueve'/><title type='text'>el mal hábito</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0332.13.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0332.13.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;James Cody esperaba el vuelo a Berlín en la sala VIP del aeropuerto de Orly. Al fin se encontraba solo después de cuatro días de entrevistas, fotos, firmas de libros y comidas con directivos. “Las 6 Tácticas del Gran Ejecutivo” estaba siendo un éxito. Ya su editor había logrado que los presidentes de algunas grandes empresas afirmaran que se trataba del Libro del Año de la Gestión Empresarial. Los innovadores y arriesgados ejecutivos podían volver a sentirse seguros: había vuelto Cody y su arenga salvadora: paradigmas, asertividad, coaching, empowerment y su palabra favorita: excelencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Puro humo”, se le pasó por la mente “¡No!” Se corrigió: “Ayuda para el crecimiento personal”. La influencia de Sophie estaba haciendo mella en su hasta ahora impecable sistema de pensamiento. La había conocido en la convención anual de una inmensa compañía petrolera que le había contratado para una charla de motivación. Había visto su cara entre el público. Al igual que en la mayoría de las empresas que visitaba había pocas mujeres, así que agradecía la presencia de vez en cuando una cara bonita a la cual seducir con sus dotes de oratoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de cientos de conferencias había encontrado el ritmo, la entonación y la combinación perfecta de efectos. Poco a poco los que le escuchaban empezaban a sentir que el éxito estaba al alcance de la mano, que triunfar dependía de la suma del optimismo, la perseverancia y otros cuatro factores que a pesar de su obviedad se convertían en revelaciones. Mezclaba hábilmente sus palabras con ejemplos en los que sólo contaba lo que le convenía, y cerraba con alguna frase que había encontrado en internet. El resultado era siempre el mismo: un público exultante y agradecimientos diversos por estar “cambiando la vida de las personas y las organizaciones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esa vez, mientras disfrutaba de su ducha de aplausos se dio cuenta que Sophie permanecía sentada con los brazos cruzados y evidente indiferencia. Normalmente los escépticos le parecían despreciables. Tenía buenos artificios contra ellos con los cuales lograba dejarlos como estúpidos ante el auditorio. Pero en el fondo temía que un día alguno no se dejara amedrentar y le desarmara con un mejor argumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó al hotel la vio en el restaurante. Le molestaba especialmente que esta vez el escéptico hubiera sido una mujer tan atractiva. Tenía unos cuarentitantos y una seguridad en la mirada que hacían fascinantes las primeras arrugas alrededor de sus ojos. A diferencia del resto de las mujeres de alrededor, vestía sin pretensiones. No intentaba rescatar a la joven que había sido, sólo mostraba la mujer que era. “Táctica seis”, se dijo mentalmente, “arriesgarse es tomar un atajo al triunfo”. Se acercó a ella con decisión, ninguna se resistía a su estampa de triunfador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola –dijo vitalista-. La vi en la conferencia de Petroiltek. Me ha parecido que tienen un equipo humano magnífico y quisiera saber un poco más al respecto ¿Podría sentarme aquí y cenar con usted?&lt;br /&gt;-¿Y no cree que es muy tarde ya para seguir trabajando? –respondió ella cínicamente&lt;br /&gt;“Táctica cinco”, repasó “antes de renunciar al objetivo, cambia de estrategia a tiempo”&lt;br /&gt;-Tiene razón –sonrió él seductoramente- la verdad es que sí quiero tomar algo con usted, pero no para hablar de Petroiltek&lt;br /&gt;-Ese es un mejor comienzo –dijo señalando la silla para que se sentara-. La primera verdad que dice en toda la noche&lt;br /&gt;Él intentó reponerse al incómodo comentario, y para ganar tiempo solo atinó a devolverlo:&lt;br /&gt;-¿La primera verdad?&lt;br /&gt;-Discúlpeme – dijo ella bajando la guardia un poco avergonzada-. Es que no me gustan ese tipo de conferencias.&lt;br /&gt;“Táctica cuatro: aprovecha cualquier descuido de tu enemigo”&lt;br /&gt;-Estoy acostumbrado – mintió-. Por cierto: ahora es usted la que está hablando de mi trabajo&lt;br /&gt;-Tiene razón –sonrió mientras tomaba el menú- ¿Qué va a pedir?&lt;br /&gt;La cena fue apacible, al menos para Sophie que suspendió cualquier oportunidad de ser seducida. Le contó que era la directora de relaciones comunitarias y que sabía que la tenían ahí para maquillar los desastres ambientales de la empresa. Pero ganaba más que en una ONG (a quién no le gusta el dinero) y podía saber de primera mano qué estaba pasando en verdad, lejos de histerias ecologistas.&lt;br /&gt;-Oscar Wilde decía –recitó James-: si haces lo mismo que han hecho los demás, obtendrás los mismos resultados.&lt;br /&gt;-Si vamos a seguir conversando –respondió ella-, vas a tener que usar trucos distintos a los que usas con tu público. A ellos les convences con cualquier recurso dramático: un golpe a la mesa, una historia cursi o un pensamiento fuera de contexto. Por cierto; esa frase no es de Wilde, es de Einstein.&lt;br /&gt;-Hablas de mi público como si fueran tontos –replicó-. Los que estaban ahí eran importantes ejecutivos y han llegado ahí porque han sabido sacarle provecho a su talento.&lt;br /&gt;--Puro humo. Quisiera ver con qué cara irías a una aldea africana a explicarle a la gente que no tiene qué comer porque no han querido triunfar. Esos ejecutivos son solo niños con dinero suficiente para salvar el culo si fracasan.&lt;br /&gt;“Táctica tres: Aléjate de lo inconveniente, y mantente enfocado.”&lt;br /&gt;-Creo que no voy a convencerte. Ojalá al menos me creas cuando te digo que tus ojos son los más hermosos que he visto esta noche.&lt;br /&gt;Sophie se sonrojó un poco.&lt;br /&gt;-Esa no me la esperaba –sonrió levemente-. A cambio admitiré que hasta los niños ricos necesitan de alguien que les suba la moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acababa de abrir una posibilidad. Al fin, James había encontrado una pequeña rendija por la cual podría colarse. “Táctica dos: el optimista es un imán para lo mejor”. Logró que el postre transcurriera sin hablar de África ni de sus conferencias. Logró que le contara de qué barrio de la Rive Gauche provenía. Logró incluso hacerle sonreír unas cuantas veces antes de ponerse de pie. Pero en el ascensor no logró convencerla de que bajara en su planta, y mucho menos un simple beso. Lo que sí obtuvo fue su número de teléfono y una frase de despedida que sonaba a promesa: “ha sido un buen comienzo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchó por el altavoz que el vuelo tendría unos quince minutos de retraso y sacó de la chaqueta su teléfono. Consultó en la memoria y allí estaba el número de ella. Esta no sería una relación intrascendente, ni otra mujer rendida a su imagen de poder. A Sophie le parecían atractivas las miserias que él solía ocultar a las demás. Con ella no tenía que disimular; podía ser él mismo posprimera vez en mucho tiempo. Sólo tendría que pulsar un botón y comenzar un divertido juego. “Hábito uno”, se dijo, ”la persistencia es el equipaje de los que llegan al final del camino”.&lt;br /&gt;Pero justo cuando se disponía a marcar el teléfono escuchó una voz a su lado:&lt;br /&gt;-¿Es usted James Cody?&lt;br /&gt;Se trataba de una joven de unos veinticinco años, con una expresión de admiración, que rozaba la rendición.&lt;br /&gt;-No puedo creer que sea usted –dijo extasiada-. Tengo todos sus libros. Le vi aquí y me pareció una señal. Me dije: “Táctica seis: arriesgarse es tomar un atajo al triunfo”, y me acerqué ¿Puedo sentarme aquí?&lt;br /&gt;James sonrió y apagó el teléfono.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-115153699702805774?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/115153699702805774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=115153699702805774' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115153699702805774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/115153699702805774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/06/el-mal-hbito.html' title='el mal hábito'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114958947111972149</id><published>2006-06-06T12:23:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:26:14.808+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>invisible</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/vida%20triste.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/vida%20triste.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Espero no importunarle con esta historia. Si tiene algo más importante que hacer, adelante, no quiero invadir su valioso tiempo. Siempre fui un hombre educado y cortés, incluso alguien me dijo que demasiado (claro, eso fue cuando aún me hablaban). Siempre traté de no molestar a nadie, de hacer lo que se me pedía y sólo hablaba cuando me preguntaban. Pero si alguna vez, por algún extremo, tenía que irrumpir en el espacio de los demás, me esforzaba en usar la mayor cantidad de fórmulas de cortesía para disculparme. Sé que ese es el origen de esta extraña situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que lo noté fue en la universidad. Era el inicio de clases y aún los estudiantes de los últimos años acostumbraban “bautizar” a los novatos. Lo habíamos temido todo el día, y cuando creíamos que nos íbamos a escapar ilesos, una banda de jóvenes entró en el aula y en medio de una alharaca llenó a todos mis compañeros de pintura y huevos crudos. Yo me quedé quieto en medio del salón, le di los buenos días a cada uno de los que iba entrando. No intentaba esconderme, esperaba mi turno resignado; sin embargo no me vieron. Aunque me despedí con un amable, “hasta luego, vuelvan pronto”, se marcharon dejando a todos marcados menos a mí. Supongo que por solidaridad luego tomé un poco de pintura que había salpicado en una mesa y me la unté en la frente. Al llegar a casa nadie notó que estaba pintado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más adelante, en las fiestas (sólo iba a las oficiales, porque nadie me invitaba a otras), podían pasar horas sin que nadie advirtiera que estaba ahí, me acercaba a los grupos que charlaban alegremente, aunque no demasiado para que nadie tuviera que moverse para dejarme pasar. Reía con los demás discretamente. Si se me ocurría algo gracioso que decir, levantaba suavemente la mano para pedir la palabra, pero nadie parecía advertirlo, así que luego de un rato la bajaba disculpándome en voz baja: “no era nada importante”. No es que me odiaran. Llegué a tener algunos conocidos a los que podía llamar “amigos” pero poco a poco se fueron juntando con gente más divertida que yo. Es que nunca fui un tipo demasiado simpático ni mucho menos antipático. Yo era, por así decirlo, imperceptible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante una época intenté encontrar una mujer para la cual fuera importante. Me hubiera bastado con un beso en la mañana, un roce de vez en cuando, una conversación en las noches. Sin embargo era casi imposible no ser inoportuno en el momento de acercarse por primera vez. Y las poquísimas veces que lo logré me presentaba con respetuosa formalidad tratando de buscar una conversación adecuada y correcta que no perturbara su intimidad. Nunca logré llamar la atención de ninguna. Se aburrían de mí tan rápido que no me daba tiempo ni de pedir su teléfono. Ellas no tienen la culpa, quizás, como alguna dijo, soy bastante cursi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me las arreglé para encontrar trabajo como funcionario público en un cargo administrativo de mínima trascendencia. Al principio me invitaban a las reuniones, y hasta me daban los buenos días; pero poco a poco me fueron obviando. De hecho, las veces que falté jamás nadie me llamó para ver si me había pasado algo, o simplemente para pedir alguna tarea pendiente. De vez en cuando me llegaba una circular en la que me informaban que iba a ser trasladado a alguna otra planta del edificio. Mi despacho ahora está entre una larga hilera de archivadores en el sótano del Ministerio, donde ocasionalmente alguien entra buscando alguna mohosa carpeta sin siquiera saludarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, lo más molesto era ir al mercado. La gente se me colaba constantemente en las filas y si protestaba, cortésmente por supuesto, nadie se daba por enterado. Cuando al final llegaba, las cajeras solían aprovechar para hablar entre ellas, para cerrar o para ir al baño. Sólo después de un buen rato, alguien a su pesar, acababa cobrándome. No estoy orgulloso; pero una vez, presionado por un agudo dolor intestinal, le pedí educadamente a la empleada que me atendiera. Como no me hizo caso, musité que tendría que irme sin pagar. Tampoco me hizo caso. Cogí la bolsa y poco a poco me fui alejando del mercado hasta llegar a la calle. Esperé durante unos minutos pero nadie salió en mi busca. Afuera sentí que se me había aliviado el estómago, y mejor aún: me había invadido una curiosa euforia. Me sentía bien, incluso podría decir que ligeramente resarcido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo es cómplice de la costumbre, y contra lo que usted podrían pensar, no me siento incómodo con mi situación. La invisibilidad es un cómodo refugio a salvo de molestas intromisiones y exigencias. Poco a poco fui probando sus posibilidades. Comprobé que en las tiendas podía entrar tras el mostrador y tomar lo que quisiera sin que nadie lo notara. Ya no voy al trabajo pero sigo cobrando todos los meses. Me puedo acercar a escuchar las conversaciones más íntimas sin que nadie se sienta espiado. Aprendí a entrar en cualquier teatro o cine gratis. Y cuando quise probar el extremo, me atreví a entrar en los baños de mujeres. Ni siquiera notan cuando estoy ahí, y eso, aunque no es un contacto físico, ofrece cierta gratificación a un solitario onanista como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo que no le dirijo la palabra a nadie, casi el mismo que nadie me la dirige a mí. Me he desdibujado por completo. Ni siquiera queriendo podría ya ofender a nadie. Al final logré desprenderme hasta de la cortesía, la amabilidad y la prudencia. El don de la invisibilidad se ha hecho tan intrínseco que ya no necesita sus medios. Llevo varias semanas sin bañarme y no perciben mi olor. Ni siquiera les perturba que vaya desnudo por la calle. Voy expuesto ante todos y todos van expuestos ante mí. Si quisiera rescatar algo de corporeidad, tendría que tener algo que esconder, algo por lo que sentir pudor; pero ya es demasiado tarde. Quizás ahora mismo esté a su lado mientras usted lee esto y no se haya dado cuenta. Aquí estoy, sin máscaras, sin posturas, sin ropa y por eso no me ve. Tampoco quiero que lo haga, la libertad es grande cuando nadie te necesita, y cuando no necesitas a nadie, absoluta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114958947111972149?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114958947111972149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114958947111972149' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114958947111972149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114958947111972149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/06/invisible.html' title='invisible'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114678718939759178</id><published>2006-05-05T01:49:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:26:32.058+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>happy landing</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0341.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0341.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Entre todos los personajes que pululan por el aeropuerto me llamó la atención ese. Había llevado a mi madre para ahorrarle el taxi en uno de sus viajes de trabajo. A pesar de que prácticamente tomaba un avión al mes siempre llegaba nerviosa y con la sensación de que estaba a punto de perder el vuelo. Ella corría delante de mí rumbo al mostrador mientras yo la seguía perezosamente arrastrando su maleta. Fue cuando noté a un joven, de más o menos mi edad, que llevaba la cabeza baja y los hombros levantados, como si no quisiera ser reconocido. Movía los ojos de un lado al otro furtivamente y salía con pasos decisivos pero sigilosos. Ocultaba algo cerca del pecho. A pesar de su cabello bien peinado, su rostro afeitado y su vestimenta elegante, me vino a la cabeza la palabra terrorista. Sin embargo, mientras me debatía entre aparecer en los titulares del día siguiente como una víctima de bomba o como el imbécil que hizo desalojar el aeropuerto, vi como se abrió la chaqueta y disimuladamente tiró en la papelera una rosa roja. Trotó rumbo al exterior mientras, en el otro extremo, mi madre protestaba harta de mi lentitud.&lt;br /&gt;Con la tarjeta de embarque en la mano y ya más tranquila, mi madre me invitó un café. Me volvió a decir que ya estaba vieja para trabajar tanto, que lo de los viajes se iba a acabar y, por supuesto las advertencias: “cuidado con lo que haces en casa mientras te quedas solo”, “cuidado con las drogas”, “conduce con cuidado” y, por supuesto, “que ya va siendo hora de que sientes cabeza”. Yo asentía indiferente, y miraba de reojo el reloj, deseando que avisaran la salida del vuelo.&lt;br /&gt;En ese momento la vi a lo lejos. Esperaba de pie cerca de las puertas de desembarco. Parecía que había llegado hacía un buen rato. Miraba de un lado al otro y su expresión alternaba de la expectativa al desaliento. No era especialmente atractiva, sin embargo poseía una belleza confortable; su rostro me resultaba amable sin siquiera haber cruzado una palabra. Las horas de ilusión que había dedicado a imaginar ese encuentro quedaban en evidencia por su cuidado maquillaje. A pesar de la ropa nueva, corregía su postura constantemente, para ocultar algunos kilos de más que se escapaban por debajo de su camiseta. Yo encantado hubiera impartido justicia a favor de esa piel que luchaba por ser liberada.&lt;br /&gt;Afiné un poco más la vista y vi que llevaba en la mano una rosa roja que hacía notar inútilmente como la antorcha de un náufrago. En su rostro empezaba a ganar terreno el desconsuelo. De pronto me di cuenta de que nadie iba a llegar a encontrarse con ella: mi supuesto terrorista era quien había huido de su encuentro, quizás espantado estúpidamente por unos deliciosos kilos de más. La rosa era la marca de identificación, una cursi señal para reconocerse tras una relación en la que no se habían visto nunca frente a frente. Me produjo una angustiosa ternura pensar que esa mirada quedaría condenada y que hoy moriría posiblemente la última traza de ingenuidad que le quedaba.&lt;br /&gt;Casi no escuché las últimas instrucciones de mi madre. Me limité a desearle buen viaje y a depositarla en la entrada del terminal. A pasó rápido me dirigí hacia las puertas por las que había llegado hacía un rato. Metí la mano en la papelera ansioso de que aún estuviera ahí y sonreí cuando mis dedos sintieron el tallo. Me arreglé la camisa, me pasé la mano por el pelo y me acerqué a ella. Cuando vio la rosa en mi mano sus ojos me regalaron una mirada de alivio.&lt;br /&gt;-¿Luis? ¿Eres tú?-preguntó mientras examinaba mi rostro- Pensé que no vendrías.&lt;br /&gt;-El tráfico –dije-. Y por cierto, Luis era sólo un seudónimo&lt;br /&gt;-No me importa -Sonrió divertida- como ves yo tampoco era la de la foto que te envié por internet.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114678718939759178?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114678718939759178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114678718939759178' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114678718939759178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114678718939759178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/05/happy-landing_05.html' title='happy landing'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114591706104439684</id><published>2006-04-24T23:49:00.000+02:00</published><updated>2006-04-25T00:59:33.826+02:00</updated><title type='text'>Cortometraje</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/Pared%20del%20ba??o.3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/Pared%20del%20ba%3F%3Fo.3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Isabel enfocó a Ana y comenzó a narrar en tono festivo mientras filmaba:&lt;br /&gt;-Hoy están aquí reunidas las dos familias para conocernos antes de la boda… Y esta es la novia: Ana, mi sobrinita, que hasta hace nada había que limpiarle los moquitos&lt;br /&gt;-¡Tía!&lt;br /&gt;-¿Qué? Si es cierto… Di algo a la cámara&lt;br /&gt;-Que ya sabes que no me gusta que me filmen.&lt;br /&gt;-Di algo.&lt;br /&gt;-Vale. Que estoy muy contenta de que todos hayan venido&lt;br /&gt;-A su lado, el orgulloso padre ¿Cuántas cervezas te has tomado ya?&lt;br /&gt;Pedro mostró cuatro dedos tapándose la cara y haciendo señas para que la improvisada camarógrafa fuera tras otro de los invitados. Pero Isabel insistía:&lt;br /&gt;-¿Qué opinas de esta novia tan guapa?&lt;br /&gt;-Muy guapa sí. Pero si esta es la novia ¿Cómo se le dice a la otra? ¿Novio?&lt;br /&gt;Isabel buscó en el visor a otro invitado para romper el súbito silencio. La mujer de Pedro negaba resignada. Sus ojos revelaban un cansancio que ya era huella de identidad, sin embargo mostraba una leve sonrisa, como quien está satisfecho de haber cumplido su misión.&lt;br /&gt;-Dos novias, y ambas muy guapas –dijo dirigiéndose a su nueva familia política para disculpar a su marido- A las dos que ahora son mis hijas, les deseo mucha suerte, que el matrimonio es muy difícil y dura mucho.&lt;br /&gt;Pedro gruñó algo que afortunadamente para la posteridad la cámara no pudo captar.&lt;br /&gt;-Y aquí está –continuó Isabel- la otra novia, Laura. Di algo&lt;br /&gt;-Que doy gracias a mi familia por apoyarme y…&lt;br /&gt;-Al gobierno Socialista –interrumpió Pedro al otro lado de la mesa- por permitir las bodas gay.&lt;br /&gt;-¡Pedro! –gritó su mujer&lt;br /&gt;-¡Pues eso! –dijo Laura con cinismo- ¡Gracias a Zapatero!&lt;br /&gt;Isabel movió la cámara nerviosamente la cámara de un lado al otro, buscando algún comentario jocoso que salvara el momento. Se detuvo en el único que aún sonreía:&lt;br /&gt;-Este que está aquí es el tío de Laura, Fermín&lt;br /&gt;-Fernando – corrigió y ansioso de reanimar la celebración continuó-. ¡Que estoy encantado de que estas dos chicas se casen al fin! ¡Ya iba siendo hora! Y agradezco el detalle que han tenido de juntar aquí a las dos familias…y ahora solo falta la despedida de soltera.&lt;br /&gt;Varias chicas que se encontraban en la mesa gritaron instintivamente, pero el entusiasmo se les pasó en un segundo; todas cayeron en cuenta al mismo tiempo que una despedida de lesbianas probablemente no habría hombres haciendo strip tease.&lt;br /&gt;-¡Yo la organizo, yo la organizo! –grito Pedro con la dicción alcoholizada&lt;br /&gt;La cámara pudo filmar a su esposa cubriéndose la cara con las manos. Isabel trató de obviarle, pero todos los presentes ya estaban atentos.&lt;br /&gt;-Yo les organizo una despedida como debe ser: les traigo un buen macho para que pasen la noche con él y si al día siguiente les sigue gustando la tortilla, que se casen&lt;br /&gt;Ante el silencio de todos, agregó en tono de disculpa:&lt;br /&gt;-¿Qué? No es que yo tenga nada en contra. Yo solo quiero que estén seguras de que lo son.&lt;br /&gt;Los invitados comenzaron a revolverse en los asientos. Laura se levantó de la mesa y se dirigió al baño furiosa. A medio camino le gritó a Ana que la acompañara.&lt;br /&gt;Isabel apagó la cámara. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/&lt;a"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/a&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114591706104439684?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114591706104439684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114591706104439684' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114591706104439684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114591706104439684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/04/cortometraje.html' title='Cortometraje'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114358624364595386</id><published>2006-03-29T00:40:00.000+02:00</published><updated>2007-09-16T17:28:23.958+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gemidos entre baldosas'/><title type='text'>Da Capo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0242.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0242.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;En las tardes luminosas a Alicia le gustaba sentarse cerca de la ventana.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Mirar el paisaje desde aquel restaurante en Altea era una metáfora del infinito.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Una línea de chispas saltaba del mar hacia un sol que entibiaba todo agradablemente.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Se dejó llevar por los efectos de una paella, de dos copas de tempranillo y del buen humor que reinaban la mesa.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Sobre las voces del resto de los comensales se escuchaba algo de música.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Su hermana y su cuñado contaban alguna anécdota de cuando eran novios.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Francisco, su marido sonreía con una expresión que a Alicia solía llenarla de una confortable paz; de esa tranquilidad que sólo se alcanza con alguien que, aunque no hay nada ya que demostrar, parece seguirte queriendo.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;En los brazos de él dormía el hijo de ambos, muy pequeño y enfermizo para sus seis años, consecuencias del parto prematuro. Ahí, acunado por su padre, se le hacía tan vulnerable que le dolía el pecho pensar que algo pudiera dañarle.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Por un momento Alicia sintió que estaba viviendo una placidez que no le correspondía.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Hacía apenas dos días había subido las escaleras de un hotel maltrecho y había tocado la puerta de la habitación 202, donde la esperaba aquel hombre con el que se encontraba cada semana.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Apenas hablaban.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;En esa cama ella se desprendía de cualquier resistencia y su cuerpo se quedaba corto para las caricias que estaba dispuesta a recibir.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;De la misma manera, se lanzaba sin pudor a dar placer, como si le sobrara de pronto la pasión que no encontraba puertas afuera.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Al final del escaso tiempo que duraban los encuentros, las sábanas caían al suelo sudorosas y arrugadas, mientras ellos yacían sólo cubiertos por el cosquilleo que sigue a las caricias más estremecedoras. &lt;/p&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;A pesar de lo intenso del encuentro, Alicia ahora no echaba de menos aquella habitación.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;En el restaurante se sentía plena, algo que supera con creces la intensidad del deseo.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Lo único que le incomodaba era su conciencia.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Ahí era donde tenía que estar, y le resultaba sórdido cualquier deseo que hiciera peligrar ese instante.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Hubiera bastado que su marido apenas sospechara que los viernes por la noche no estaba realmente con sus amigas para que todo se viniera abajo y nunca volviera a sentir la calma que la envolvía.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Mañana mismo terminaría con eso.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;No habría más encuentros.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Estaba decidida.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Tener una aventura no valía tanto para arriesgarse.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Su voluntad era firme y sus razones incuestionables.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Se sintió satisfecha de sí misma y llena de planes para su nueva vieja vida; compraría un sofá para la sala, dejaría de fumar y aprendería a cocinar comida japonesa.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Tenía todo lo que siempre había querido. Sus mayores carencias eran tan simples ¿Para qué cambiarlas por una complicación?&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Sonriendo se excusó para ir al baño.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Se lavó la cara y se miró al espejo: allí estaba una mujer nueva, sin culpas ni secretos.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Al salir del baño sonaba una canción.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Una melodía que estaba de moda hacía unos quince años, cuando ni siquiera había conocido a Francisco.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Había bailado con esos acordes muchas noches de verano mientras la vida se abría en vértice le prometía días llenos de intensidad. Bailó enamorada de hombres distintos, existentes o no, y se imaginó haciendo con ellos, o con nadie, grandes cosas.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Se veía viajando, guiando a otros, pero sobre todo ilusionada porque cada paso que daba estaba lleno de abrumadoras posibilidades.&lt;/p&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando se sentó en la mesa encendió un cigarrillo y aspiró profundamente.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Mientras se nublaba el techo de humo pensó que tenía que ir de compras porque el próximo viernes, en el hotel, iba a estrenar ropa interior roja.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114358624364595386?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114358624364595386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114358624364595386' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114358624364595386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114358624364595386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/03/da-capo.html' title='Da Capo'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114125808476929375</id><published>2006-03-19T00:41:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:28:41.311+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Autores (y un pintor)  que podrían haber rayado baños</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/Picasso%20er%3F%3Ftico.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/Picasso%20er%3F%3Ftico.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;Los caminos del señor son infinitos, pasan también por el agujero del culo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Umberto Eco en "La Misteriosa Llama de la Reina Loana"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;Los cuernos me los merezco como el trofeo de tantos otros que adjudiqué&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Luis Mateo Diez acerca de una serie de grabados de Picasso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;El mundo es como un pepino, hoy lo tienes en la mano, mañana en el culo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Proverbio árabe citado por Lawrence Durrell en "Justine&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;No existen mujeres tan agradables para casarse como las infieles, pues se esfuerzan tanto en camuflar sus acciones que no ven lo que hacen sus maridos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Marqués de Sade en "La Castellana de Longeville"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153); FONT-STYLE: italic"&gt;La redondez y forma de las pequeñas tetas despereza al hombre cuando las mira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Fernando de Rojas en "La Celestina"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:85%;" &gt;Pintor: Pablo Picasso &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114125808476929375?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114125808476929375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114125808476929375' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114125808476929375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114125808476929375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/03/autores-y-un-pintor-que-podran-haber.html' title='Autores (y un pintor)  que podrían haber rayado baños'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114186113742336904</id><published>2006-03-09T00:29:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:28:57.990+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Guardia Nocturna</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0243.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0243.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;La guardia nocturna de Antonio comenzaba a las diez.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Para matar las horas leía el periódico, escuchaba la radio o paseaba por el edificio.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Su mujer le preguntaba a veces si no temía caminar por esas oficinas solitarias, a media luz, como esos documentales sobre barcos hundidos, en los que yacen sobre el casco oxidado una vajilla, un zapato, un juguete como si acabaran de ser usados, pero en una calma fantasmal.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Él respondía que eso era lo mejor de ser un vigilante privado: vagar por todo el edificio, tenerlo para sí y poder hacer cosas que otros no pueden. Una calurosa noche le dio por correr desnudo por los pasillos. &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Otra llevó un balón y estuvo horas jugando un partido de fútbol contra las columnas.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Con frecuencia indagaba en los cajones de los escritorios ¿Quién hubiera imaginado que Lucía, la recepcionista, guardaba condones en su escritorio? ¿Y qué decir de la foto de Ramón, el de marketing, abrazando y besando a otro chico?&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Cuando Antonio le contaba sobre esos descubrimientos, su mujer se alejaba de su lado molesta: “Un día te van a meter preso por estar metiendo las narices donde no debes”.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153);font-size:0;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;Por eso nunca pensaba decirle que, aunque hurgar en los cajones era divertido, lo mejor era incursionar en el baño de damas.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Entraba siempre despacio, y aunque sabía que el edificio estaba vacío, no podía evitar gritar antes “¿Hay alguien?”. Con el silencio como respuesta caminaba despacio, como si se tratara de un santuario, un lugar prohibido para hombres, un rincón extrañamente excitante.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Las primeras noches no pasaba de la entrada, y aún así, durante el turno de día, se sentía orgulloso de haber profanado el templo de esas chicas que normalmente le miraban con absoluto desprecio.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;Sin embargo, sus pequeñas exploraciones tomaron un valor adicional cuando se atrevió a cruzar uno de los cubículos. Allí, al cerrar la puerta descubrió una telaraña de mensajes escritos en la madera con tinta y marcas de llaves. Se entretuvo horas, de baño en baño, descifrando cada uno. Era como ver en libertad a las imperturbables y perfectas damas que en cautividad se comportan con agresividad y desconfianza.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Esas que nunca le saludaban durante el día, que le daban órdenes en tono humillante y que amenazaban con despedirlo si cometía un solo error, deletreaban su inseguridad, pintaban gritos de odio y lloraban rayones de despecho.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;A partir de entonces el turno que Antonio hacía de día también mejoró. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Las horas se hacían cortas mientras se entretenía adivinando cuál de todas esas chicas sería la que quería “comerse un pepino”, quería “cagarse en los políticos”, o contaba que de su “vagina manaban lágrimas de amor”. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;Una noche no pudo aguantar las ganas.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Se encerró en uno de los baños, cogió un bolígrafo y escribió con la letra más redondeada que pudo un simple mensaje: “Qué bueno está el vigilante de los miércoles, le quitaría el uniforme a lengüetazos”.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;Dos días después se sentó en su mesa en el lobby y se hizo el milagro.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Notó una mirada que se posaba en él más que de costumbre.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Luego Úrsula, la del despacho del fondo se despidió de él en voz alta y clara.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Adriana, la de finanzas, se detuvo más tiempo del normal frente a él mientras buscaba algo en su bolso.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Y mientras la coordinadora de logística le saludaba amablemente por primera vez, Antonio, con una sonrisa, se preguntó cómo iba a poder aguantar hasta el próximo turno nocturno para ver las respuestas a su mensaje.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114186113742336904?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114186113742336904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114186113742336904' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114186113742336904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114186113742336904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/03/guardia-nocturna.html' title='Guardia Nocturna'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-114086833882407674</id><published>2006-02-25T11:50:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:29:21.924+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nos mean y la prensa dice que llueve'/><title type='text'>Idiotas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/jerk_image.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/jerk_image.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;El ejército de los EEUU está promoviendo en estos días un programa llamado &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;a style="COLOR: rgb(255,255,153)" href="http://www.nojerks.com/"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,102)"&gt;Cómo evitar casarse con un(a) idiota&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;".&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt; Se trata de un cursillo en el que se le dan a los soldados normas básicas para que aprendan a seleccionar parejas que en el futuro resulten estables y no sigan el camino de los 56.000 divorciados que ha habido en estas fuerzas armadas desde 2.001, cuando comenzó la campaña contra Afganistán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Y no es que haya un bondadoso interés por fomentar las buenas relaciones entre las parejas, sino que los psicólogos han concluido que el stress familiar afecta la concentración de los soldados en el trabajo, así que en realidad deberíamos decir que estos cursos son una inversión en eficiencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;No se puede negar que algo ha cambiado. Hace varias décadas, una esposa era considerada una molestia para la carrera militar, de hecho existía un lema: "Si el ejército hubiera querido que tuvieras una mujer, te la habría dado". Ahora el lema podría ser: "ya que no podemos evitar que tengas pareja, procura que al menos no estorbe".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;El caso es que ahora el Tio Sam cree que debe intervenir en el noviazgo porque desde el 2001 sus soldados se divorcian y eso los tiene estresados. Considerando que desde ese año esta institución ha enviado a sus miembros dos veces a la guerra con justificaciones francamente discutibles, y que de la última aún no ha podido salir, es curioso que concluyan que la razón de los divorcios sea el mal tino al escoger pareja. Debe ser que salir de paseo a matar y evitar ser asesinado es para los soldados un potenciador marital. Debe ser que resignarse a obedecer órdenes mientras inflaman tu agresividad es un dulce afrodisíaco. Debe ser que dejarse la vida para que otros ganen dinero a tu costa, es una deliciosa estimulación romántica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Quizás tengan razón los promotores de este curso. Quizás en el matrimonio de un(a) militar basta y sobra con un solo idiota.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-114086833882407674?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/114086833882407674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=114086833882407674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114086833882407674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/114086833882407674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/02/idiotas.html' title='Idiotas'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113970281508788308</id><published>2006-02-12T00:51:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:29:55.210+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Temblor</title><content type='html'>&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="left"&gt;En el trigésimo día del decimo noveno año de matrimonio, en el intermedio del Madrid-Barca, mientras él se tomaba su segunda cerveza, ella se sentó a su lado. "Mi amor", le dijo muy seria, "Necesito preguntarte algo". Él la miró extrañado mientras se chupaba los dedos amarillos por los Doritos. Ella disparó a bocajarro: "¿Todavía te hago temblar?".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113970281508788308?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113970281508788308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113970281508788308' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113970281508788308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113970281508788308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/02/temblor.html' title='Temblor'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113892526084010509</id><published>2006-02-03T01:04:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:30:17.949+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Algunos Mensajes en Baños de Mujeres (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0216.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0216.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Tu pene no me penetra, mi vagina lo acoge"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 1: "Roba lo que puedas, la comida no es un lujo"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 2: “Si es que la gente esta, supuestamente de izquierdas, tiene una teoría que es que trabajen otros y yo me quedo en el sofá viendo los dibujos y cuando me apetezca algo, lo robo ¡Qué poca vergüenza!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 3: "¿Y qué te crees, niñata, que robar a lo grande, como hacen los de derechas no es robar? ¡Basta de especulación! ¡Hay leyes!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 4: "Seguro que eres una niña que lo tiene todo porque tu papito tiene una “mega empresa” en la que explota a los pobres trabajadores mientras él le pone los cuernos a tu madre con la secretaria."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 1: "Tu indiferencia es la ignorancia"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 2: "La ignorancia es la fortaleza de muchos"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Todos recopilados y fotografiados por Natalia&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113892526084010509?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113892526084010509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113892526084010509' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113892526084010509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113892526084010509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/02/algunos-mensajes-en-baos-de-mujeres-ii_03.html' title='Algunos Mensajes en Baños de Mujeres (II)'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113892493068740309</id><published>2006-02-03T01:02:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:30:43.117+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Algunos Mensajes en Baños de Hombres (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0144.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0144.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt; Autor 1: Chico busca chico de Filología para sexo. Espero Respuesta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: ¿Y por qué de filología? ¿No te da igual de otra carrera?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 1: OK. Es Q era Xa encontrarlo antes. Es Q soy nuevo y aún no conozco a nadie en el campus… contesta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: ¿Qué quieres que ponga?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 1: ¿Quedamos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: Yo soy de ciencias que está detrás de tu facultad. Cuando quieras quedamos y te enseño lo que quieras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 1: Pues yo los lunes comienzo a las 2 y los viernes acabo a las 11. Dime cuando y donde quedamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: El viernes de la semana que viene&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 3: Nunca había visto tanto enfermo junto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 4: Parece mentira que en pleno siglo XXI tengamos que usar las paredes para conocernos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 1:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Pajas aquí:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;14-10-2005&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;28-10-2005&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;2-11-2005&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;10-11-2005&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;16-11-2005 "&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: "Es importante llevar las cuentas"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Aquí echó una buena cagada un calabazón (Don Benito)"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Castillo de Santa Bárbara)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113892493068740309?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113892493068740309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113892493068740309' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113892493068740309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113892493068740309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/02/algunos-mensajes-en-baos-de-hombres-ii.html' title='Algunos Mensajes en Baños de Hombres (II)'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113650685272778863</id><published>2006-01-06T00:38:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:31:09.597+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Domésticos Desahogos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0177.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0177.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153); TEXT-ALIGN: justify"&gt;La primera vez que Marina entró en un Sex-Shop fue para organizar una despedida de soltera. Comenzaba a descubrir que cuando una mujer pasa los treinta años esos compromisos empiezan a resultar desgraciadamente frecuentes. Era el movimiento obligado para todas las amigas que la habían acompañado en los rituales de las "señoritas decentes": Primera comunión, quince años, graduación de bachiller y graduación universitaria. Ninguna lo eludía: El peaje siguiente era la boda. Pero Marina no se sentía a gusto con la idea del matrimonio. De hecho ni siquiera se sentía cómoda con la idea de tener una pareja estable. Y no era que no les gustaran los hombres. Al contrario, unos cuantos le habían hecho gemir de placer en la cama, ya fuera estando con ellos o, como mayormente ocurría, a solas. A ella le encantaba disfrutar con alguien que la hiciera sentir como una reina durante el tiempo que durara el cortejo; las miradas, conocerse, los roces, los besos intensos y las primeras noches juntos. El problema es que Marina se aburría muy rápidamente de la rutina que inevitablemente le llegaba a sus relaciones. Y aunque todos le hablaran de las bondades de vivir en pareja, ella no creía que su felicidad podía tener la misma cara por el resto de la vida. Quizás los divorcios de la mitad de su familia habían sido suficientemente persuasivos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;En cambio su trabajo como Gerente de Mercadeo en una trasnacional sí era apasionante. Pasara lo que pasara siempre encontraba satisfacción en el poder y el miedo que acompaña a las decisiones en las que se arriesgan millones sin garantías. Ningún hombre era capaz de mantener en ella por tanto tiempo ese entusiasmo. Cuando hablaba sobre ello, sus argumentos eran irrebatibles ¿Para qué buscar una pareja si no hace falta en absoluto? Y sus viejas amigas condescendían piadosamente mientras caminaban rumbo al altar.&lt;br /&gt;Pronto dejaron de buscarla. Dejaron de confiarle cosas que ella "no entendería hasta estar casada". La trataban como si todas hubiesen empezado el mismo juego pero ella hubiera decidido ganar haciendo trampas. Sin embargo en el resignado proceso que antecedía a cada boda, Marina descubrió un mundo tan estimulante como su trabajo, y empezó a ofrecerse como voluntaria para organizar , una tras otra, la despedida de soltera de todas sus amigas. Es que entrar en una Sex-Shop era una aventura fascinante: películas que convertían en pública la intimidad, juguetes que daban cosquillas de solo verlos, libros asfixiantemente explícitos, fotografías sensualmente atrayentes, texturas blandas y redondeadas, colores carnales, sonidos ahogados. En cada inmersión se movía con más libertad, al punto que pudo prescindir de la excusa de las despedidas. Empezó a ir simplemente porque quería. Lo más excitante de todo, era estar allí, iluminada de rojo, ante varios hombres que simulaban normalidad y que no podían dejar de seguir con el rabillo del ojo a esa hermosa mujer que curioseaba toda la tienda. Algunos se alejaban con vergüenza de los objetos que verdaderamente les interesaban; a esos Marina los desafiaba hurgando impúdicamente entre los consoladores más bizarros. Otros buscaban su mirada tratando de descubrir en ella un deseo urgente, en esos casos era perturbadoramente excitante saber que podía vivir la más sórdida de sus historias con sólo de levantar el rostro.&lt;br /&gt;Marina acababa sus excursiones con el cuerpo rezumando adrenalina y la bolsa llena de artilugios que la hacían temblar en casa. No le guardaba rencor a sus amigas. Sospechaba que tarde o temprano volverían a buscarla con sus matrimonios magullados ansiosas de conocer lo que para ella ya eran domésticos desahogos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113650685272778863?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113650685272778863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113650685272778863' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113650685272778863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113650685272778863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2006/01/domsticos-desahogos.html' title='Domésticos Desahogos'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113544504075469926</id><published>2005-12-26T17:40:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:31:40.621+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Receta Navideña</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0106.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0106.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;table class="MsoTableGrid" style="BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; BORDER-COLLAPSE: collapse" cellspacing="0" cellpadding="0" border="1"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;&lt;br /&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: rgb(255,255,153) 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: rgb(255,255,153) 1pt solid; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: 1pt solid; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: medium none" valign="top" width="288"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hartarse es algo que no ocurre en un día. Comienza con una tristeza pequeñita, casi como una sospecha. Un día tu marido comienza a gritarte, y tú te quedas callada, como en un temporal, aterrada por el trueno, buscando donde acurrucarte para esperar a que pase. Luego, cuando todo se calma, te dices que no ha sido nada, que él debe haber tenido un mal día. Pero ahí está: esa sospecha de que todo va mal, de que sólo es el principio, como un pedacito de vidrio incrustado en la garganta. Y no tienes muy claro si es un pedacito de dolor o de rabia. Sería dolor si amaras a quien te hace daño, sería rabia si te hace daño quien ya no amas.&lt;br /&gt;Habrá mucho tiempo para averiguarlo porque ser marido y mujer es para toda la vida, o mejor dicho: “hasta que la muerte los separe”. Al día siguiente le preguntas cómo se siente, y no hay disculpa. Sólo un gruñido que reclama su desayuno. Y es increíble que puedas seguir sonriendo con esa molestia dentro del cuello, sobre todo cuando una noche lo sientes llegar borracho y te quedas callada en la cama, casi sin moverte, oculta bajo las sábanas para no ser descubierta. Sientes sus pasos arrítmicos y antes de que te des cuenta estás volando al suelo, y recibes un golpe en la cara, y otro y otro. Ya no es un pedacito en tu garganta, ahora es un puñado entero de polvo de vidrio que te acabas de tragar y es eso lo que no te deja gritar. Lo que te deja sin voz para pedir auxilio. Los fragmentos se van clavando por dentro y te empieza a doler todo. Te vas desangrando tan despacio que sólo tú lo notas. Las astillas de tristeza son imposibles de sacar, pero un día descubres que las de rabia a veces salen cuando le imaginas sufriendo, cuando le insultas inaudiblemente al darle la espalda. Imaginas pequeñas venganzas y una media sonrisa se deja ver en tu cara cuando te atreves a escupir dentro de la olla en que preparas su comida. Tras cada paliza que recibes, te vas haciendo más temeraria, y un día casi sonríes cuando le ves sorbiendo ruidosamente una sopa en la que has orinado. Pero tus minúsculas satisfacciones se hacen ridículas la noche en que él, especialmente furioso porque te niegas a hacer el amor rompe una silla contra tu cuerpo. Te desplomas en el suelo casi sin poder respirar y en esa costilla rota, en esa boca sangrante, en ese ojo hinchado parecen restregarse todos los pedazos de cristal que te has ido tragando tantos años.&lt;br /&gt;Hoy toca hacer hallacas navideñas. Preparas el guiso y la masa según la receta. Unes los ingredientes con toda calma. Y cuando te quede una por hacer&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: rgb(255,255,153) 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: rgb(255,255,153) 1pt solid; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: medium none; WIDTH: 216.1pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: medium none" valign="top" width="288"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="FR"&gt;2 Kg. de carne de ternera &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;2 Kg. de gallina hervida y troceada&lt;br /&gt;½ Kg. de tocino cocido y troceado&lt;br /&gt;1 ½ Kg. de cebollas cortada finamente en dados&lt;br /&gt;¾ de taza de ajo pelado y triturado&lt;br /&gt;½ taza de alcaparras pequeñas&lt;br /&gt;1 Kg. de pimentón rojo sin semillas&lt;br /&gt;picado en juliana&lt;br /&gt;2 Kg. de tomate sin semilla&lt;br /&gt;1 taza de pasas&lt;br /&gt;¼ de taza de ají dulce picado&lt;br /&gt;1 taza de vinagre&lt;br /&gt;Seis huevos duros picados en rodajas&lt;br /&gt;Cuatro papas grandes&lt;br /&gt;½ Kg. de papelón molido&lt;br /&gt;2/3 de taza de harina de maíz&lt;br /&gt;Sal&lt;br /&gt;Pimienta&lt;br /&gt;Aceite con onoto&lt;br /&gt;400 grs. de aceitunas rellenas&lt;br /&gt;1 rollo de pabilo&lt;br /&gt;Vegetales encurtidos&lt;br /&gt;½ Kg. de pasas&lt;br /&gt;50 pedazos de hojas de plátano de unos&lt;br /&gt;30x30 cm.&lt;br /&gt;2 ½ paquetes de harina de maíz&lt;br /&gt;½ taza de vino tinto dulce&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En un caldero grande salteas la cebolla y el ajo en aceite bien caliente, hasta transparentar, agregas el cebollín y dejas cocinar por unos 5 minutos, agregas el pimentón y ají dulce, dejas cocinar unos minutos más y agregas las carnes, déjalas que se incorporen y agregas todos los demás ingredientes dejando de último los tomates previamente triturados. Agrega sal y pimenta al gusto. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aparte disuelve el papelón en agua y la harina de maíz. Verifica que no se seque el guiso y agrega caldo de gallina o res. Agregas el papelón disuelto y la harina de maíz, y revuelves con una paleta de madera, apórtale un poco de color con aceite con onoto. Deja cocinar por unos 40 minutos, hasta quedar con consistencia espesa. Deja reposar y resérvalo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al día siguiente se puede preparar la masa, las hojas y los adornos (los ingredientes del relleno) para armar las hallacas. La masa se prepara vertiendo la harina de maíz en un recipiente de madera o un envase bastante grande para poder amasarla, y agregándole manteca de cochino, una parte (1 taza) hervida con onoto, la manteca se cuela para descartar el onoto, y otra sin colorear (3 tazas), se agrega la sal y se une todo bien amasando fuertemente, se le agrega poco a poco 3 tazas de caldo de gallina y se amasa de nuevo hasta obtener una masa suave y de agradable sabor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: medium none; PADDING-LEFT: 5.4pt; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: 1pt solid; WIDTH: 432.2pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: 1pt solid" valign="top" width="576" colspan="2"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;coges los pedazos del vaso que te arrojó anoche y los machacas con el rodillo una y otra vez hasta convertirlos en una nieve destellante que se clava dolorosamente en los dedos como espinas de cactus. Rocías ese polvo sobre la masa, la mezclas con una cuchara y lo unes al guiso. Envuelves la mezcla con una hoja de plátano, la amarras con el pabilo, haces para esta hallaca un nudo distinto a los demás y la hierves por un rato. Servir caliente junto a un vaso de agua con sal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113544504075469926?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113544504075469926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113544504075469926' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113544504075469926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113544504075469926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/12/receta-navidea.html' title='Receta Navideña'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113477512200042923</id><published>2005-12-16T23:33:00.000+01:00</published><updated>2006-03-29T00:57:02.286+02:00</updated><title type='text'>Una investigación literaria</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0104.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0104.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;Los baños públicos masculinos están llenos de reclamos sexuales, menciones políticas y alguna broma que se agradece cuando se está encerrado en un cubículo de 1,5x1,5. Hay un sin fin de matices y calidades. Algunos son realmente geniales y otros quedan muy poco logrados; pero eso sí: sean del tipo que sean, resuman testosterona. Siempre me había preguntado si los de las mujeres serían iguales; me intrigaba saber qué es lo que piensan cuando están solas y decide expresarse con una pequeña travesura en la pared ¿Cómo se manifiesta el espíritu feromónico? ¿Nos inquietan las mismas cosas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;Comencé entonces junto a Natalia, arqueóloga de los jeroglíficos en los santuarios femeninos, una pequeña investigación tras la que llegamos a unas rápidas conclusiones:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-Los baños de hombres están plagados de mensajes políticos, mientras que los de mujeres solo tienen menciones ocasionales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-Muchas mujeres escriben llamados de auxilio en los que cuentan algún problema de pareja para que las demás opinen al respecto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-En los baños de hombre abundan los "anuncios clasificados" homosexuales; quizás porque detrás de la puerta es el único lugar en el que muchos se atreven a confesar su verdadera sexualidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-Los "enlaces amorosos" (Ana y Pedro, José y Daniela...) siguen siendo frecuentes en los baños femeninos, pero cada vez escasean más en los masculinos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-En los de hombres nunca falta el mensaje en que alguno presume de haber tenido sexo justo ahí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;-En ambos siguen existiendo poetas de dudosa calidad, pero sobrada simpatía que escriben versitos zafios. Sin embargo los de los hombres son mucho más "genitales".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113477512200042923?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113477512200042923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113477512200042923' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477512200042923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477512200042923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/12/una-investigacin-literaria.html' title='Una investigación literaria'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113477798356560138</id><published>2005-12-10T00:45:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:32:11.495+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Algunos mensajes en baños de mujeres</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0099.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0099.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Sueña como si fueras a vivir xa siempre, y vive como si fueras a morirte mañana" (Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 1: "A mi novio José Luis (2º de derecho) no se le pone dura ¿Qué hago?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 2: "Dile que se cambie de carrera"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 3: "Viagra!!!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autora 4: "Dile que cambie de novia"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"He creido lo increible &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;he desmentido lo que vi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;ya no digo lo que pienso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;porque solo pienso en ti"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Todos recopilados y fotografiados por Natalia&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113477798356560138?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113477798356560138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113477798356560138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477798356560138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477798356560138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/12/algunos-mensajes-en-baos-de-mujeres.html' title='Algunos mensajes en baños de mujeres'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113477665339438299</id><published>2005-12-10T00:31:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:32:37.742+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autores con el culo al aire'/><title type='text'>Algunos mensajes en baños de hombres</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0094.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0094.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Aquí se caga&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Aquí se mea&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;y el que tiene tiempo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;se la menea"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;(Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Sobre los urinarios del Aeropuerto de Barajas hay un letrero que dice &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;"Empujen / Push / Estrossen". Alguien lo corrigió y los convirtió en:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Empujen a &lt;/span&gt;&lt;strong style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;B&lt;/strong&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;ush antes de que nos &lt;/span&gt;&lt;strong style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;D&lt;/strong&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Estrossen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 1: "Aquí me tiré a la profesora de economía" (Universidad de Alicante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 2: "Eso quisieras tú"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Autor 3: "Yo también me la tiré aquí"&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113477665339438299?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113477665339438299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113477665339438299' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477665339438299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113477665339438299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/12/algunos-mensajes-en-baos-de-hombres.html' title='Algunos mensajes en baños de hombres'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113304867554285585</id><published>2005-12-04T00:43:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:33:06.963+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La bragueta solitaria'/><title type='text'>Calor Tropical</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0085.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0085.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una vez al mes se acerca al hotel. Por 30.000 bolívares compra el derecho a usar la piscina, una toalla y una tumbona. Se pone un ajustado traje de baño que perfila el bulto de su sexo y sale del vestidor tranquilo, seguro de la imponencia de su figura bien cuidada por horas de gimnasio. Camina despacio alrededor de la piscina. Sus deltoides evolucionan a cada movimiento y sus bíceps se inflaman a pesar de que el único esfuerzo que está haciendo es sostener una toalla.&lt;br /&gt;Sus ojos, ocultos tras unos lentes oscuros, buscan entre los huéspedes a alguna mujer que cumpla con lo que él ha venido a buscar: solitaria, lejos de casa y razonablemente atractiva.&lt;br /&gt;Una joven rubia, lee una revista mientras toma el sol. A su lado yace abandonada la parte de arriba de su bikini de la cual se acaban de liberar sus pechos lánguidos y tan bronceados como el resto de su cuerpo.&lt;br /&gt;Él se acerca despacio, simulando indiferencia y, aunque hay espacio de sobra en cualquier otra parte, se sienta muy cerca de ella. Estira la toalla sobre la tumbona casi en cámara lenta, para que su espectadora pueda detallar la gracia de sus movimientos. Se recuesta como una estatua griega y de un pequeño bolso saca “El Código Da Vinci”. Lo abre por la mitad, aunque apenas ha podido leer las primeras diez páginas sin morir de aburrimiento. Con el rabillo del ojo la vigila y de paso contempla de cuando en cuando sus pezones dormidos. Sin embargo ella no le presta la más mínima atención. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Comienza a sentir que le tiembla el antebrazo por el esfuerzo constante y no quiere que ella lo note, así que se da vuelta en la tumbona. Sus músculos dorsales se crispan mientras se posa suavemente boca abajo. Alguna vez le han dicho que tiene un culo de piedra y esta es la oportunidad para exhibirlo. La chica se incorpora ligeramente y él sonríe seguro de que al fin lo ha logrado. Sin embargo ella da un sorbo a una botella de agua y vuelve a recostarse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pasa un rato sin que nadie se mueva. ¿Será que realmente no está interesada? –piensa desconcertado mientras cambia de página en El Código- Pero si está pidiendo a gritos que la suban al cuarto. Ninguna mujer se suelta las tetas así sin saber que llama la atención, ninguna mujer lleva un piercing así en el ombligo si no es que quiere un buen revolcón, sólo se hacen un tatuaje en el vientre las que quieren tener un macho cerca que se lo lama. Pero ésta ni parpadea, está abstraída en su lectura. Sólo de vez en cuando pasea su mirada alrededor sin posarla en nadie. Debe ser lesbiana -se dice-. Claro, eso es. Ya se sabe, estas nórdicas son muy liberales y seguro que esta es una de las que se pasó al bando contrario. Es la única explicación para que no advierta al macho latino que tiene a su lado dispuesto a darle lo que le falta. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Él se pone de pie y le da la espalda; pero esta vez no es para mostrar sus nalgas tiesas sino para mostrar su desprecio y alejarse rumbo al bar; allá siempre hay mujeres de verdad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ella vuelve a alzar la vista y se siente feliz de haber dejado el frío y poder estar en El Caribe. Atrás quedó el invierno boreal y ahora el sol se vierte entero sobre su cuerpo. Llena sus pulmones del perfume que emana tanta vegetación y sonríe ante un niño que chapotea en la orilla. Es la plenitud. Con un clima así se explica que la gente de aquí luzca más feliz que los de su lejana ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113304867554285585?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113304867554285585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113304867554285585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304867554285585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304867554285585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/12/calor-tropical.html' title='Calor Tropical'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113304886364053688</id><published>2005-11-27T00:46:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:33:33.949+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Deténme</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0084.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0084.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;Desde el principio ella dejó claro que aún no era el momento de perder su virginidad, quizás más adelante, cuando él demostrara que era el hombre adecuado. Eso no era obstáculo para que aprovecharan cada momento de soledad para besarse en una exploración profunda que eventualmente les llevaría a algo más. Con el paso de los días, los labios se hicieron acompañar de las manos y constantemente se amasaban con caricias hasta que la piel quedaba a punto de horno. Sin embargo cuando él intentaba buscar debajo de la ropa, ella se apartaba como salida de un exorcismo y aún jadeante le recriminaba: ¿Por qué no me detienes? ¿No ves que no puedo aguantarme? ¡Tienes que ayudarme a ser más firme! Y se alejaba molesta. &lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;Un poco desconcertado, y con un control admirable, él fue conteniéndose. Como detener un carro cuando va en bajada es casi imposible, empezó a resultar más fácil no empezar a rodar. Pronto empezaron a evitar los momentos de soledad y su pasión se transformó en largas conversaciones que teorizaban sobre el amor, la pareja y la fidelidad. Él empezó a disfrutar de la situación y hasta reconocía que su relación tenía una dimensión superior a la del resto de las parejas que, dominadas por sus cuerpos, nunca tenían un momento para la reflexión. Un día, sin previo aviso, ella quiso dejarlo. Decía no sentir ya lo mismo, entre otras cosas lo acusaba de haberse vuelto muy frío. &lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(255,255,153)" align="justify"&gt;A los dos meses la vio en la parte trasera de una moto. Gritaba eufórica mientras abrazaba a un tipo que no se detenía en los semáforos, y mucho menos ante la virginidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113304886364053688?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113304886364053688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113304886364053688' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304886364053688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304886364053688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/11/detnme.html' title='Deténme'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113304859198516097</id><published>2005-11-27T00:41:00.001+01:00</published><updated>2007-09-16T17:33:59.589+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>Con Hijo o sin Él</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0078.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/200/HPIM0078.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Durante la boda, el padre, inusualmente emotivo, abrazó a su hijo y le dio un último consejo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Hijo mío, ahora que te casas debes saber que la mayoría de las mujeres tienen instinto maternal, con hijo o sin él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Su dicción era dudosa y su aliento apestaba a güisqui (del bueno que se me casa el carajito). Levantó el índice y trató de fijar los ojos adormilados en el rostro del novio mientras culminaba:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Lo malo, y aunque ahora no lo entiendas recuérdalo bien, es que dejarás de ser el hijo de tu esposa cuando ella salga embarazada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113304859198516097?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113304859198516097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113304859198516097' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304859198516097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304859198516097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/11/con-hijo-o-sin-l.html' title='Con Hijo o sin Él'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113304850637672189</id><published>2005-11-27T00:41:00.000+01:00</published><updated>2007-09-16T17:34:30.212+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón de tiza'/><title type='text'>El Primer Beso</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/1600/HPIM0079.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0079.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Es un hecho natural que los niños y las niñas se repelen hasta cierta edad, sin embargo un día emulsionan y entonces hasta el más mínimo acercamiento cuenta. Uno de los rituales adultos que sonrojan al adoptarlos es el beso en la mejilla. Ese acto natural y simplón que de grandes nos sirve de antesala para cualquier encuentro, es a los 12 años un hito de la sexualidad. En mi colegio solo las chicas más modernas saludaban a sus amigos (que por supuesto eran los más modernos) con un beso en la mejilla. Para algunos como yo, soñar con un saludo de esos era ya una aventura erótica de dimensiones mayores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,153)"&gt;Aquella tarde mi madre se retrasó a la hora de recogerme al colegio. Tardó tanto que solo quedamos algunos chicos y Geraldine, la más linda de séptimo. Los minutos pasaban y ellos hablaban como grandes amigos, se trataba del grupo de los más populares y admirados. Yo me mantenía sin moverme mucho, sin hablar siquiera para que no notaran que me había colado en su secta, su espacio privilegiado. Fue cuando vinieron a buscar a Geraldine. Ella se puso de pie y besó en la mejilla uno por uno a sus amigos con naturalidad. Con lo que no contaba era que uno de los marginados estaba ahí. Ni siquiera le gustaba que la vieran cerca de gente como yo pues, ya se sabe, los famosos solo se juntan con famosos. Pero ahora se hallaba en un callejón sin salida: Si ese era un acto despreocupado y natural, tendría que demostrarlo besándome también. No hacerlo significaría que su actitud desenfadada era sólo una farsa. La vi titubear, acercó torpemente su mejilla y me dejó un beso frío, disgustado, protocolario. Aquel roce tatuó una sonrisa en mi rostro que duró varias semanas. Ella, por el contrario, subió al carro de su madre habiendo aprendido que una de las cosas malas de ser adulto es que no siempre puedes elegir a quien besar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113304850637672189?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113304850637672189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113304850637672189' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304850637672189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304850637672189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/11/el-primer-beso_27.html' title='El Primer Beso'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19340300.post-113304845588861728</id><published>2005-11-26T00:40:00.000+01:00</published><updated>2006-03-29T01:01:18.596+02:00</updated><title type='text'>Historias en la Pared del Baño</title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(255, 255, 153);" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pasamos buena parte de nuestra vida tratando de entender al sexo opuesto. Se han escrito libros, se han hecho películas y se han dedicado cientos de horas a experimentos científicos para descubrir nuestras semejanzas y nuestras diferencias. Las conclusiones no han resuelto nada. Los hombres seguimos fundiendo nuestras neuronas para tratar de entender a las mujeres como si se trataran de seres crípticos, guardianes de alguna clave inalcanzable. Las mujeres, por su parte, se lamentan de que somos torpes rezagos del cromañón que solo quieren una sola cosa: sexo. Sin embargo, a pesar de la supuesta simpleza de nuestra mente, no han aprendido a predecirnos y seguimos sorprendiéndolas ¿No será que no hay misterio alguno y que la unión de una mujer y un hombre no es más que la suma de sus defectos y miserias? Quizás la clave esté justamente donde nadie ha buscado: en el baño, donde improvisados literatos dejan sus mensajes sabiéndose libres y sin posibilidades de ser descubiertos. Allí hablamos de nuestros odios, de nuestros deseos y de nosotros mismos: hombres y mujeres que, con el culo al aire, pintamos la pared y dejamos pistas de una historia que tras bajar la cadena la cadena quedará ahogada para siempre en el albañal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19340300-113304845588861728?l=historiasenlapared.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/feeds/113304845588861728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19340300&amp;postID=113304845588861728' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304845588861728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19340300/posts/default/113304845588861728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasenlapared.blogspot.com/2005/11/historias-en-la-pared-del-bao.html' title='Historias en la Pared del Baño'/><author><name>Linus Lowell</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15203618725940996587</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4262/1912/320/HPIM0111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
